La juventud es un tiempo bendito para el joven y una bendición para la Iglesia y el mundo.

Papa Francisco, Christus Vivit 135
Es instrumento de la Providencia, aun a través de catástrofes
01/27/2020
El Sentido de la Cruz de Cristo en la Espiritualidad del Beato Scalabrini
01/27/2020

Scalabrini

Se va madurando la unión en Dios por Jesucristo de todos los hombres de buena voluntad

27 de enero de 2020

De los Escritos y Discursos de J. B. Scalabrini.

Aquí por lo tanto, un día, si la inercia, si la ignorancia de los caminos de Dios, si el descanso sobre los laureles conquistados, si la opresión de santas aspiraciones, no desvían a los pueblos del plan divino, todas las naciones tendrán generaciones numerosas, ricas, felices, morales, religiosas, las que aun conservando cada una los caracteres propios de su nacionalidad, estarán estrechamente unidas.

Desde esta tierra de bendición se elevarán inspiraciones, se desarrollarán principios, se desplegarán nuevas fuerzas, arcanas, las que vendrán para regenerar, para reavivar el viejo mundo enseñando la verdadera economía de la libertad, de la hermandad, de la igualdad; enseñándole que pueblos diferentes por origen pueden muy bien conservar su lengua, su existencia nacional propia, aun estando unidos política y religiosamente, sin barreras para encelarse y dividirse, sin armadas para empobrecerse y destruirse los unos a los otros (…)

Yo lo espero; sí, yo lo espero, oh Señores. Ya que mientras el mundo se agita deslumbrado por su progreso, mientras el hombre se exalta por sus conquistas sobre la materia y domina como dueño la naturaleza desentrañando el suelo, sometiendo el rayo, mezclando las aguas de los Océanos con el corte de los Istmos, suprimiendo las distancias; mientras los pueblos caen, resurgen y se renuevan; mientras las razas se mezclan, se extienden, se confunden; a través del ruido de nuestras máquinas, por encima de este laborío febril, de todas estas obras gigantescas y no sin ellas, está madurando aquí una obra mucho más vasta, mucho más noble, mucho más sublime: la unión en Dios por Jesucristo de todos los hombres de buena voluntad. (Discurso en el Catholic Club de New York – 15 octubre 1900)

Fuente/Autor: Una Voz Viva

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *