“No hay alegría más pura y más santa que en el atenderse unos a otros, comunicarse unos con otros”.

Beato Scalabrini
DE LOS ESCRITOS DE JUAN BAUTISTA SCALABRINI
01/27/2020
Escritos de Juan Bautista Scalabrini
01/27/2020

Scalabrini

PENSAMIENTO DE JUAN BAUTISTA SCALABRINI

27 de enero de 2020

«Todo lo tenemos en Jesús»

Jesucristo es la luz del mundo (Jn. 8, 12), es el Camino, la Verdad y la Vida (Jn. 14, 6), es el vínculo de unión, el beso de paz entre el cielo y la tierra, entre el hombre y Dios (Ef. 11, 14). Es Jesús nuestro Redentor, nuestro Maestro, nuestro Abogado, nuestro Modelo, nuestro Médico, nuestra Cabeza, nuestro Compañero, nuestro Hermano, nuestro Amigo, nuestro Consuelo, nuestro Asilo, nuestra Gloria, nuestro Júbilo, nuestra Grandeza. El es el Pontífice de la nueva alianza, el Sacerdote eterno, el Mediador entre Dios y los hombres, la Víctima de nuestros pecados, nuestra verdadera y única Felicidad. Él es la Puerta por la cual debemos entrar en su reino, la Piedra angular y el Fundamento sobre el cual se debe levantar el edificio espiritual. El es el Pan de nuestras almas, el Autor y el Consumador de nuestra fe, nuestro Premio, nuestra Corona, nuestra Vida, nuestro Todo. Es a Él, es a Jesús a quien debemos la gracia y la amistad con el Padre, la confianza y la libertad de los hijos de Dios. Es a Él, es a Jesús a quien debemos todos los bienes que recibimos de Dios, de naturaleza, de gracia y de gloria. Es a Él, es a Jesús a quien nos debemos si Dios nos conserva, nos sostiene, nos defiende, si no nos castiga conforme a nuestros méritos y nos soporta y espera más largamente. De Jesús nos derivan todas las luces, los consejos, las inspiraciones, los buenos pensamientos, los piadosos deseos. De Jesús nos viene el coraje en los peligros, la fuerza en las tentaciones, la fortaleza en los dolores, la paciencia en las adversidades, la perseverancia en el bien: in omnibus divites facti estis in Christo [en Cristo han sido enriquecidos en todo] (1 Cor. 1). Sí, todo lo tenemos en Jesús, todo podemos en Jesús, todo esperamos, todo obtenemos de Jesús, siendo Jesús quien ha querido humillarse por nosotros, sacrificarse por nosotros, ser todo para nosotros (1 Cor. 1).

Carta Pastoral para la Cuaresma de 1878 – Piacenza.

Fuente/Autor: Una Voz Viva

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