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Mundo Misionero Migrante

Marchan cientos de miles de inmigrantes en EU

27 de enero de 2020

Desde Los Angeles a Chicago, de Nueva Orleáns a Houston, se escucharon las demandas para la legalización de indocumentados en el llamado “Día sin inmigrantes”

Los Angeles
Lunes 1 de mayo de 2006

Cientos de miles de inmigrantes, principalmente hispanos, faltaron al trabajo y salieron a la calle el lunes, en una demostración nacional de fuerza y en un boicot que logró reducir o incluso parar las labores en granjas, fábricas, mercados y restaurantes.
Desde Los Angeles hasta Chicago, desde Nueva Orleáns hasta Houston, el “Día sin inmigrantes” tuvo una amplia participación a pesar de las diferencias entre los activistas acerca del mensaje a enviar a los legisladores en Washington que debaten una amplia reforma a las leyes de inmigración.

“Somos la columna dorsal de Estados Unidos, legal o ilegal, eso no importa”, dijo Melanie Lugo, que con su esposo e hija asistían a un acto de miles de personas en Denver, Colorado.

“Nos sostenemos mutuamente. Ellos nos necesitan tanto como nosotros a ellos”.

La policía estimó que unas 400 mil personas marcharon por el distrito de negocios de Chicago, y decenas de miles más protestaron en Nueva York y Los Angeles, donde el último estimado daba cuenta de 60 mil manifestantes, aunque la multitud siguió creciendo.

Unas 75 mil personas se concentraron en Denver, más de 15 mil lo hicieron en Houston y 30 mil más protestaron en la Florida. Hubo protestas menores en varias poblaciones, desde Pensilvania hasta Connecticut y de Arizona a Dakota del Sur, con cientos de participantes.

En Los Angeles, numerosos manifestantes vestidos de blanco agitaron banderas estadounidenses y cantaron en inglés el himno de este país, mientras algunos danzantes folclóricos mexicanos saludaban a la multitud.

En Chicago, inmigrantes indocumentados de varios países, desde Irlanda hasta Polonia, marcharon junto a los hispanos, aplaudidos por numerosos oficinistas que tomaban el receso para almorzar. En Phoenix, los manifestantes formaron una cadena humana frente a los establecimientos de Wal-Mart y Home Depot.

Una protesta en Tijuana, México, bloqueó el tránsito de vehículos hacia San Diego, en el cruce fronterizo más activo del mundo.

Muchos manifestantes portaban carteles en español que decían: “Somos América” y “Hoy marchamos, mañana votamos”. Otros agitaron banderas mexicanas o usaron sombreros y bufandas con los colores de sus países de origen.

Algunos corearon las siglas de Estados Unidos en inglés, y otros gritaron consignas como “¡Sí se puede!”.

Había quienes vestían camisetas que tenían impreso el mensaje: “¡Soy ilegal, y qué?”

Casa Blanca

“El presidente no es aficionado a los boicots”, dijo el secretario de prensa Scott McClellan.

“La gente tiene el derecho de expresar pacíficamente su punto de vista, pero el presidente quiere que una reforma incluyente sea aprobada por el Congreso para poderla promulgar”.

El boicot fue organizado por activistas de los derechos de los inmigrantes, disgustados por una legislación federal que consideraría un delito grave la inmigración ilegal y construiría una valla en la frontera entre México y Estados Unidos. El objetivo de la protesta era llamar la atención sobre el poder económico que representan los inmigrantes.

Los sectores que dependen del trabajo inmigrante fueron los más afectados, aunque no de manera uniforme.

Tyson Foods Inc., la mayor productora cárnica en el mundo, cerró una decena de sus más de 100 plantas, y reportó un “ausentismo mayor al habitual” en otras instalaciones. La mayor parte de los cierres de negocios ocurrió en estados como Iowa y Nebraska.

Ocho de las 14 plantas procesadoras de pollo de Perdue Farms cerraron durante el día.

Ninguno de los 175 trabajadores estacionales que trabajan en las 200 hectáreas de cebolla de Mike Collins en el sudeste de Georgia se presentó a trabajar.

En la zona de Los Angeles, restaurantes y mercados habitualmente concurridos estaban desiertos y los camioneros evitaban el puerto de cargas más grande del país. En el centro de la ciudad, uno de cada tres pequeños comercios estaba cerrado.

En Nueva Orleáns, miles asistieron a un acto con carteles que decían, “Orgullosos de reconstruir” y “Venimos a trabajar”.

Roberto Aguilar, un trabajador de la construcción de Atlanta, Georgia, oriundo de México, dijo que lo despidieron el mes pasado por participar de una manifestación, pero que volvería a marchar el lunes.

“Si no salimos, nos tacharán de criminales”, dijo Aguilar. “Sólo venimos a ganar dinero con el sudor de nuestra frente”.

Fuente/Autor: AP/El Universal

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