“No hay alegría más pura y más santa que en el atenderse unos a otros, comunicarse unos con otros”.

Beato Scalabrini
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Rincón Vocacional

¿Has sentido alguna vez inquietudes religiosas?

27 de enero de 2020

Así empezó todo… Fue en unos ejercicios espirituales, con todas mis compañeras de clase me preparaba para confirmarme y… ¡Que sorpresa la mía cuando descubrí que Dios me estaba pidiendo algo más!

Esa pregunta iba para todas, pero yo la recibí de forma especial, y a la vez que me preguntaba, veía la respuesta: Dios me daba un don especial que no a todos da. Me pedía un “Sí”. Podéis imaginar, yo trataba de no hacer caso pero…

Se lo dije a mi mejor amiga, que también hacía ejercicios, me dijo: ¡Qué dices, estás loca! Así que lo dejé correr, con mis miedos y el ánimo que me daba mi amiga, era “lo mejor”.

LLegó el día de la Confirmación, por supuesto, ¡me confirmé! y claro recordé aquello que Dios me pedía: su Llamada, la invitación a seguirle en la vida religiosa. Esto me hacía estar inquieta, no me centraba en el estudio, todos me veían “rara” y es que no era para menos, ¿verdad?

Volví a hablarlo con mi amiga y me animó a hablar del tema con un sacerdote o una hermana, pensé como ella que esa era la única forma de aclarar las dudas y de ir encaminando mi vida, ¡y así fue!

Tras tenerlo un poco más claro, después de haber buscado y encontrado el lugar por dónde Dios me pide que le siga; ilusionada y dispuesta a luchar me pongo en camino, decido pese a las dudas darle al Señor el “Sí” que me pide. Un “Sí” que va a requerir mucha generosidad, esfuerzo, disponibilidad, humildad y abnegación; cualidades que Él me dará y ayudará a cultivar en esta nueva y anhelada etapa de mi vida. ¿Y tú no te has preguntado alguna vez si tienes inquietudes religiosas?

Os anoto dos citas del Papa Juan Pablo II, espero os ayuden tanto como a mí me han ayudado:
“Si sientes la Llamada de Dios no la acalles deja que se desarrolle hasta la madurez de una vocación; colabora con esa llamada a través de la oración y la fidelidad a la vida sacramental”. “No tengáis miedo abrid de par en par las puertas a Cristo”.

¡Os aseguro que vale la pena entregarse al Señor en la vida religiosa. Él nos escoge y es a Él a Quién le debemos Fidelidad!

Fuente/Autor: Silvia Ponce

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