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Rincón Vocacional

¿Es el momento de la opción vocacional?

27 de enero de 2020

1. ¿Qué se entiende por vocación?

Todavía para muchos cristianos/as, vocación es sólo la llamada a la vida religiosa comunitaria o a ser cura. A partir del Concilio Vaticano OO, hemos tomado nueva conciencia de que todo creyente es llamado, desde el momento en que cada uno es persona única para Dios y ha recibido el Espíritu Santo, para participar en el proyecto de Dios, el Reino.

Un aspecto tan importante como la vocación es la opción existencial, hacia dónde quiero orientar mi existencia, mi vida. La vocación nace de una actitud y una experiencia interior; pero es el mismo Espíritu Santo el que nos mueve a realizar nuestra misión en una forma de vida.

Esta forma de vida puede tener un carácter institucional (matrimonio, instituto religioso, clero diocesano…) o no; pero siempre implica una opción más o menos estable. Ahora bien, independientemente de que mi proyecto de vida sea más o menos estable, no se puede dudar en la posibilidad de tomar nuevas decisiones. Por ejemplo, un proyecto cristiano de vida matrimonial ha de preguntarse sobre sus opciones de trabajo, si puede elegir, claro.

. Frases para pensar

E Un cristiano empieza a vivir su vida de fe con una cierta madurez cuando empieza a vivirla desde lo que Dios le pide en relación: conversión, exigencias, opciones existenciales y vocacionales…

E Negar la posibilidad de una opción vocacional es, en el fondo, la señal más clara de que Dios no es todavía importante en mi vida. Negar la posibilidad es poner límites a Dios.

E “Conozco tu conduzca: no eres ni frío ni caliente. íOjalá fueras frío o caliente! Ahora bien, puesto que eres tibio y no frío o caliente, voy a vomitarte de mi boca (Ap 3,15-17)

E Antes de llegar al planteamiento vocacional o existencial de la vida es fundamental dar unos pasos previos:

Ø Descubrir la obediencia a Dios como radicalidad en el realismo de cada día.

Ø Cierta coherencia en el planteamiento actual de tu vida: oración, calidad de relaciones humanas, responsabilidad en mi estudios o trabajo…

Ø Experiencia de incondicionalidad en el amor. Incondicionalidad no quiere decir perfección, sino libertad que se define.

Ø Percibir la radicalidad no sólo en las formas de vida sino en las actitudes que fundamentan la existencia: espíritu de verdad, fe en la gracia salvadora.

E Dios llama transformando el corazón. Guía por atracción de amor. La luz viene por dentro, no por proyectos mentales ni propósitos de voluntad, ni deseos idealizados.

E Para pensar también te puede servir el texto de Marcos que hay en la parte de atrás

– Preguntas para reflexionar

ü ¿Cómo te encuentras respecto al cuarto bloque de frases para reflexionar?

ü Ante el aspecto de una opción existencial en la vida, si miras tus actitudes interiores, tu forma de vivir y plantearte la vida, tu tomarte en serio la fe… ¿Qué cambios interiores notas en ti de un año a esta parte? ¿Podrías formular los pasos que has ido dando, tu propia historia…?

ü ¿Cuál es tu situación actual ante el tema de la opción vocacional o existencias?

ü ¿Por qué cuesta hoy optar por algo definitivo?

ü ¿Qué resistencias interiores notas a la hora de optar? ¿De dónde vienen?

Mc 10,1-52

Y levantándose de allí va a la región de Judea, y al otro lado del Jordán, y de nuevo vino la gente donde él y, como acostumbraba, les enseñaba. Se acercaron unos fariseos que, para ponerle a prueba, preguntaban: ¿¨Puede el marido repudiar a la mujer? El les respondió: ¿¨Qué os prescribió Moisés? Ellos le dijeron: “Moisés permitió escribir el acta de divorcio y repudiarla. Jesús les dijo: “Teniendo en cuenta la dureza de vuestro corazón escribió para vosotros este precepto. Pero desde el comienzo de la creación, El los hizo varón y hembra. Por eso dejar el hombre a su padre y a su madre, y los dos se harán una sola carne. De manera que ya no son dos, sino una sola carne. Pues bien, lo que Dios unió, no lo separe el hombre. Y ya en casa, los discípulos le volvían a preguntar sobre esto. El les dijo: “Quien repudie a su mujer y se case con otra, comete adulterio contra aquélla; y si ella repudia a su marido y se casa con otro, comete adulterio.

Le presentaban unos niños para que los tocara; pero los discípulos les reñian. Mas Jesús, al ver esto, se enfadó y les dijo: “Dejad que los niños vengan a mí, no se lo impidáis, porque de los que son como ‚stos es el Reino de Dios. Yo os aseguro: el que no reciba el Reino de Dios como niño, no entrar en él. Y abrazaba a los ni¤os, y los bendecía poniendo las manos sobre ellos. Se ponía ya en camino cuando uno corrió a su encuentro y arodillándose ante él, le preguntó: “Maestro bueno, ¨¿qué he de hacer para tener en herencia vida eterna? Jesús le dijo: ¿¨Por qué me llamas bueno? Nadie es bueno sino sólo Dios.Ya sabes los mandamientos: No mates, no cometas adulterio, no robes, no levantes falso testimonio, no seas injusto, honra a tu padre y a tu madre. El, entonces, le dijo: “Maestro, todo eso lo he guardado desde mi juventud. Jesús, fijando en él su mirada, le amó y le dijo: “Una cosa te falta: anda, cuanto tienes v‚ndelo y d selo a los pobres y tendr s un tesoro en el cielo; luego, ven y sígueme. Pero ‚l, abatido por estas palabras, se marchó entristecido, porque tenía muchos bienes. 3 Jesús, mirando a su alrededor, dice a sus discípulos: “­Qu‚ difícil es que los que tienen riquezas entren en el Reino de Dios! Los discípulos quedaron sorprendidos al oírle estas palabras. Mas Jesús, tomando de nuevo la palabra, les dijo: “­Hijos, qu‚ difícil es entrar en el Reino de Dios! 5 Es m s f cil que un camello pase por el ojo de la aguja, que el que un rico entre en el Reino de Dios. Pero ellos se asombraban aún m s y se decían unos a otros: “Y ¨qui‚n se podr salvar? Jesús, mir ndolos fijamente, dice: “Para los hombres, imposible; pero no para Dios, porque todo es posible para Dios. Pedro se puso a decirle: “Ya lo ves, nosotros lo hemos dejado todo y te hemos seguido. Jesús dijo: “Yo os aseguro: nadie que haya dejado casa, hermanos, hermanas, madre, padre, hijos o hacienda por mí y por el Evangelio, quedará sin recibir el ciento por uno: ahora al presente, casas, hermnanos, hermanas, madres, hijos y hacienda, con persecuciones; y en el mundo venidero, vida eterna. Pero muchos primeros serán últimos y los últimos, primeros.

Iban de camino subiendo a Jerusalén, y Jesús marchaba delante de ellos; ellos estaban sorprendidos y los que le seguían tenían miedo. Tomó otra vez a los Doce y comenzó a decirles lo que le iba a suceder: “Mirad que subimos a Jerusalén, y el Hijo del hombre ser entregado a los sumos sacerdotes y a los escribas; le condenarán a muerte y le entregarán a los gentiles, y se burlar n de él, le escupirán, le azotarán y le matarán, y a los tres días resucitará. Se acercan a él Santiago y Juan, los hijos de Zebedeo, y le dicen: “Maestro, queremos, nos concedas lo que te pidamos. El les dijo: “¿Qué queréis que os conceda? Ellos le respondieron: “Concédenos que nos sentemos en tu gloria, uno a tu derecha y otro a tu izquierda. Jesús les dijo: “No sabéis lo que pedís. ¨Podéis beber la copa que yo voy a beber, o ser bautizados con el bautismo con que yo voy a ser bautizado? Ellos le dijeron: “Sí, podemos. Jesús les dijo: “La copa que yo voy a beber, sí la beberéis y también seréis bautizados con el bautismo conque yo voy a ser bautizado; pero, sentarse a mi derecha o a mi izquierda no es cosa mía el concederlo, sino que es para quienes est preparado. Al oír esto los otros diez, empezaron a indignarse contra Santiago y Juan. 2 Jesús, llamándoles, les dice: “Sabéis que los que son tenidos como jefes de las naciones, las dominan como señores absolutos y sus grandes las oprimen con su poder. Pero no ha de ser así entre vosotros, sino que el que quiera llegar a ser grande entre vosotros, ser vuestro servidor, y el que quiera ser el primero entre vosotros, ser esclavo de todos, que tampoco el Hijo del hombre ha venido a ser servido, sino a servir y a dar su vida como rescate por muchos.

Llegan a Jericó. Y cuando salía de Jericó, acompa¤ado de sus discípulos y de una gran muchedumbre, el hijo de Timeo (Bartimeo), un mendigo ciego, estaba sentado junto al camino. Al enterarse de que era Jesús de Nazaret, se puso a gritar: “Hijo de David, Jesús, ten compasión de mí” Muchos le increpaban para que se callara. Pero él gritaba mucho más: “Hijo de David, ten compasión de mí. Jesús se detuvo y dijo: “Llamadle. Llaman al ciego, diciéndole: “Animo, lev ántate! Te llama. Y él, arrojando su manto, dio un brinco y vino donde Jesús. Jesús, dirigiéndose a él, le dijo: “Qué quieres que te haga? El ciego le dijo: “Rabbuní, ¡que vea! Jesús le dijo: “Vete, tu fe te ha salvado. Y al instante, recobró la vista y le seguía por el camino.

Fuente/Autor: Reflejos de Luz

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