La juventud es un tiempo bendito para el joven y una bendición para la Iglesia y el mundo.

Papa Francisco, Christus Vivit 135
HOMILIA DEL PADRE PROVINCIAL ANTONIO TAPPARELLO
01/27/2020
Homilía de Mons. Giuseppe Bertello en la Ordenación Sacerdotal de Carlos Andrés.
01/27/2020

Scalabrini

El inalienable derecho de los padres a que sus hijos reciban una instrucción sana y vivificante

27 de enero de 2020

La disposición tomada de suministrar la instrucción religiosa sólo a aquellos niños cuyos padres formulen un expreso pedido, es del todo ilusoria. En efecto, no se alcanza a comprender cómo los autores de la funesta disposición no han advertido la siniestra impresión que debe causar en el ánimo del niño el ver colocada la enseñanza religiosa en condiciones tan diferentes de las otras. El niño que para ser estimulado a un estudio diligente necesita conocer la importancia y la necesidad de lo que se le enseña, ¿qué compromiso podrá tener con una enseñanza hacia la cuál la autoridad escolar se muestra o fría u hostil, tolerándola a regañadientes? (…).

Con el promover, como se hace hoy, en nombre de la ciencia y de la libertad, la escuela laica, desafortunadamente no se tiende sino a arrancar a la juventud de la religión y de la familia, para sacrificarla en cuerpo y alma a la masonería imperante. Hasta ahora los reformadores modernos trataron de esconder con sutil astucia sus intenciones finales (…). Pero hoy la máscara ha caído. Ya no es más (decimos esto doloridos hasta las lágrimas y en vista de los daños gravísimos, irreparables que le ocasionarán a la Iglesia y a la Patria, los dos supremos amores de Nuestra alma) ya no es más para formar, como dicen ellos, naciones fuertes y grandes, o solamente para limitar el poder de la Iglesia, que se quiere entregar la juventud a la merced de la potestad laica; es para arrancar de las almas todavía tiernas todo sentimiento de fe, toda idea de Dios. Lo confiesan ahora sin misterio, a la luz del sol.

En un principio, los padres especialmente, no hilaron demasiado fino, pero ya comienzan a advertir la traición y se levantan para proclamar su inalienable derecho a que sus hijos reciban una instrucción sana y vivificante, como es aquella que se imparte en nombre de Dios en la Iglesia. (Educación cristiana – Piacenza 1889)

“Las primeras impresiones son valiosas y ordinariamente decisivas”

Las primeras impresiones son valiosas y ordinariamente decisivas para toda la vida. ¡Ah, qué amoroso interés debe poner en el corazón de todos este pensamiento!. Es en la primera edad que las lecciones de fe y de moral se imprimen más fácilmente en la memoria, que las verdades cristianas impresionan más vivamente el espíritu, que las tiernas convicciones de la piedad conmueven más poderosamente al corazón. Sobre la cera blanda se imprime fácilmente la imagen de Dios, en cambio se requiere del cincel y son necesarios esfuerzos y tiempo para grabarla en el mármol. Cuando no se tienen todavía prejuicios para disipar, ni malas costumbres para corregir, el alma se modela más fácilmente a los sagrados deberes. ¿Y cuándo es que el sabio agricultor coloca el sostén al arbolito para que no tome mala inclinación? ¿No es quizás cuando es todavía tierno? El sabe que más tarde sería inútil. Así deben hacer ustedes, queridísimos.

La semilla de la fe y de la religión que esparcen en el terreno todavía virgen de la infancia, se volverá pronto en su apoyo. Entonces el sentimiento cristiano pondrá en ella profundas raíces y crecerá como árbol fuerte. Los vientos de las pasiones podrán tal vez sacudirlo, podrán tirar al suelo sus frutos, romper algunas ramas, pero el tronco así despojado permanecerá y con el primer sol de primavera hará brotar nuevas ramas y dará abundantes frutos. (Educación cristiana – Piacenza 1889)

Fuente/Autor: de Una Voz Viva

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