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Mundo Misionero Migrante

Deportados ponen fin a sueño americano

27 de enero de 2020

El “sueño americano” finalizó para 107 guatemaltecos que llegaron ayer a Guatemala por vía aérea procedentes de EE. UU., y que se sumaron a los 29 mil 555 que fueron expulsados de ese país durante el 2011.

Connacionales arriban a la Fuerza Aérea Guatemalteca, deportados de EE. UU.; aunque varios aseguraron que harán un nuevo intento por volver a ese país, otros prefieren quedarse.

A la fecha, esa cantidad supera el número de deportados durante el 2010, que fueron 29 mil 96, según registros de la Dirección General de Migración (DGM).

Varios de los migrantes relataron la angustia que vivieron en su intento por alcanzar un sueño que se convirtió en pesadilla.

Vendrán más

Fernando Lucero, vocero de la DGM, aclaró que todavía falta que lleguen otros vuelos hoy, mañana y la próxima semana con guatemaltecos deportados, con lo cual la cifra aumentará.

De acuerdo con Lucero, por la vía terrestre han sido deportados de México 30 mil 297 connacionales, una cifra también mayor si se compara con los 28 mil 215 del año pasado.

La Organización Internacional para las Migraciones (OIM), que ha proveído asistencia a unos 19 mil 574 guatemaltecos deportados este año, estableció, junto con el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia, que en el 2010 el 65.7 por ciento de deportados fue de manera forzada, y que este año esa situación no ha variado.

Esa organización agregó que los migrantes corren riesgo de ser explotados y son una de las poblaciones más afectadas por la falta de acceso a servicios sanitarios.

Según la OIM, ese es uno de los retos para los países de la región centroamericana.

29,662 han sido deportados de EE. UU. a Guatemala en el 2011.

29,095 fueron devueltos durante el 2010, según Migración.

Genera deudas

Alejandro Flores, de la Asociación para el Avance de las Ciencias Sociales, afirmó que dependerá del tiempo que los guatemaltecos deportados hayan residido en el país del norte para que puedan adaptarse al ambiente de Guatemala.

“Los que tenían años de haberse ido, ya habían hecho vida allá, y venir al país se convierte en algo que podría afectarles”, señaló.

El referido sociólogo aseguró que otro problema lo representan las deudas que algunos migrantes adquirieron para su traslado a EE. UU.

Flores explicó que quienes emprenden el camino hacia el país del norte se endeudan, con la esperanza de encontrar un trabajo para pagar.

Respecto de si el regreso de connacionales al país pudiera generar algún fenómeno social en particular, Flores consideró que eso no es posible, porque la cantidad que vuelve es poca con relación a los 14 millones de habitantes del país.

TESTIMONIOS

“Añoraba trabajar”
Deseaba llegar a San Diego a trabajar, pues en Guatemala no tenemos nada, dijo Ismael Hernández, agricultor, quien caminó con su hija durante seis horas para llegar a la frontera entre México y EE. UU., donde los capturaron.

“No tenía licencia”
José Álvarez tenía seis años de radicar en San Francisco, California, cuando fue capturado por conducir sin licencia. “Me dijeron que me bajara, y me tuvieron 16 días detenido. Allá se quedaron todas mis pertenencias”, lamentó.

“Plagian a gente”
A Juan Antonio Flores le tocó vivir la experiencia de ver cómo secuestran a la gente en el paso por México. Ayer que lo deportaron, expresó: “Vi cosas muy tristes durante un mes. Gracias a Dios estoy de vuelta en mi país”.

“Trato es repugnante”
“No hubo golpes, pero el trato fue gacho —repugnante—”, relató Sandra Hernández, originaria de Escuintla, quien fue detenida en Tucson, Arizona. “En Guatemala la vida está difícil, por eso viajé, pero no volveré a intentarlo”.

“Es todo extraño”
“Me siento extraño al regresar a Guatemala, pero estaré un tiempo aquí y buscaré volver a EE. UU.”, dijo Sergio Rolando Escobar, quien permaneció en ese país durante 32 años y fue capturado mientras estaba ebrio.

“Un largo camino”
Ana Hernández, de Huehuetenango, apenas pudo decir que fue “un largo camino”, porque no habla español, solo q’anjob’al. Añadió que efectuó un largo viaje con su padre, pero no entendía nada de lo que ocurrió.

Fuente/Autor: Prensa Libre

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