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Scalabrini

Catecismo único

27 de enero de 2020

De los Escritos y Discursos de Juan Bautista Scalabrini.

Grandes dificultades encuentran los mismos misioneros en la instrucción catequística, teniendo en cuenta la multiplicidad de los textos usados en las varias Diócesis. Sería, por lo tanto, necesario adoptar uno solo y podría servir muy bien el de Piacenza adoptado en gran parte por las diócesis del Norte de Italia y también por el Piemonte. ¿Qué opina Su Eminencia? Pero ya considero que el S. Padre querrá hacer efectivo a la brevedad el voto universal de un , y entonces habrá terminado toda cuestión.
(Carta al Cardenal G. Simeón – 12 – 10 – 1890)

Acompañar a los emigrantes tanto en la ida como en el regreso

Es necesario que le diga, Eminencia, que acompañar a los emigrantes tanto en la ida como en el regreso, es una obra de suma importancia y caridad, máxime ahora que los anglicanos han establecido una misión sobre los transatlánticos italianos, como decidieron en el Sínodo realizado en San Francisco en el pasado septiembre.

Para contrarrestar, en lo posible, su obra nefasta, he informado de la cuestión a las varias direcciones, que darán en el caso órdenes oportunas, pero más que todo, valdrá la asistencia del sacerdote católico. (Carta al Card. M. Ledóchowski – 12 – 2 – 1902)

La necesidad de un orfanato italiano

Parto de San Pablo muy contento por haber podido acordar con este óptimo Prelado, varias cosas que resultarán muy ventajosas para las almas de nuestros pobres expatriados, aquí, más que en Italia, sedientos de palabra de Dios y de Sacramentos. Hay en ésta Diócesis más de 2000 fazendas que los Misioneros de San Carlos recorren incansablemente, como verdaderos apóstoles, con la mayor frecuencia posible, sin embargo no más que una vez por año, aunque ellos sean doce. Es necesario que aumente el número, también para proveer mejor a la asistencia de las importantes obras de caridad creadas por ellos desde hace una decena de años. Los huérfanos italianos terminaban todos en forma deplorable. Los primeros Misioneros enviados aquí vieron pronto la necesidad de un orfanato italiano: se pusieron de inmediato a la obra y Dios los ayudó. Son ya 802 los jóvenes amparados, instruidos y ubicados con un oficio en las manos; y son 242 los muchachos que ahora están aquí, divididos en dos grandes establecimientos bien colocados afuera de la ciudad y que estudian, rezan, aprenden un oficio aquí en casa y se preparan para ser buenos cristianos. Viven de limosnas que los Misioneros reúnen en sus continuas giras apostólicas. Lo que más me sorprendió es que no tienen ninguna deuda. Es Dios quien ve y provee.
(Carta a Pío X – 22- 07 – 1904)

Fuente/Autor: Una Voz Viva

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