“No hay alegría más pura y más santa que en el atenderse unos a otros, comunicarse unos con otros”.

Beato Scalabrini
28 de Noviembre – SCALABRINI FUNDA A LOS MISIONEROS DE SAN CARLOS
01/27/2020
28 DE NOVIEMBRE 1887 : LA FUNDACIÓN DE LOS MISIONEROS DE SAN CARLOS.
01/27/2020

Scalabrini

28 DE NOVIEMBRE 1887 – JUAN BAUTISTA SCALABRINI FUNDA A LOS MISIONEROS DE SAN CARLOS

27 de enero de 2020

Este Lunes 28 de Noviembre, los Misioneros de San Carlos recordamos el 118 Aniversario de nuestra Fundación.

De los Escritos de Juan Bautista Scalabrini.

“Origen de la Obra”

Una de las plagas que yo tuve que deplorar, visitando por primera vez las 366 parroquias de ésta diócesis mía, fue aquella de la emigración.

De las anotaciones registradas resultó que 28.000 diocesanos se encontraban en el exterior en ese tiempo. Algunos de ellos me escribían con frecuencia cartas muy conmovedoras en las que me relataban su estado deplorable, especialmente desde el punto de vista religioso, me suplicaban encarecidamente que los ayudara. Yo mismo en más de una oportunidad asistí a la partida de los emigrantes en la estación de Piacenza, y confieso que al ver su miseria y su dolor, al pensar en los gravísimos males a los que se aproximaban y ante la idea del abandono de toda ayuda espiritual en el que habrían quedado, sentí oprimir mi corazón, lloré por su suerte y albergué en mí la idea de intentar algo.

Fue entonces que yo creí mi deber dirigirme, como hice, al Eminentísimo Cardenal Simeoni, entonces Prefecto de Propaganda, para que me dijera como habría podido proveer, en forma estable y eficaz, a esta grave necesidad (…). Esta S. Congregación se ocupó del importantísimo asunto y el S. Padre, en la audiencia del 26 de junio de 1887, aprobó esas decisiones. Una de éstas, la cuarta, decía así: Instituir en Italia uno o más institutos de sacerdotes, que se trasladarán a América, para realizar las misiones entre los emigrantes, con la finalidad de sostener su fe, poniéndose de acuerdo para ese fin con los Obispos locales. Ese instituto será colocado bajo la dependencia del Ordinario, mas el reglamento será aprobado por la S. C. de Propaganda.

Después de esa deliberación, yo fui llamado a Roma, y entonces fui autorizado a abrir en Piacenza el Instituto de los Misioneros de San Carlos para los emigrantes italianos.

Informe sobre la Obra de los Misioneros de San Carlos para los emigrantes italianos – 10.08.1900

“Objetivo de la Congregación y medios para alcanzarlo”.

1). Es constituida en Italia bajo la suprema dependencia de Propaganda Fide, y bajo la inmediata dirección de un Superior General, nombrado por la misma Propaganda, una Congregación de Misioneros para las Colonias italianas especialmente en América.

2). El objetivo de esa Congregación es mantener vivo en el corazón de nuestros connacionales emigrados la fe católica y procurar en lo posible su bienestar moral, civil y económico.

3). Este objetivo la Congregación lo alcanza:

I. Enviando Misioneros y maestros donde la necesidad de los emigrados lo requiera;

II. Erigiendo en los diferentes centros de las Colonias italianas Iglesias y Oratorios y fundando Casas de Misioneros, desde donde pueda difundirse, mediante giras temporarias, su acción civilizadora;

III. Estableciendo escuelas, en las que con las primeras nociones de la fe se impartan a los niños de los colonos los elementos de nuestra lengua, del cálculo y de la historia patria;

IV. Encaminando hacia los estudios preparatorios para el sacerdocio esos jovencitos de los colonos que diesen indicios de ser llamados al estado eclesiástico;

V. Organizando Comités en los puertos de embarque y de desembarque para socorrer, dirigir y aconsejar a los emigrantes;

VI. Acompañándolos durante el viaje por mar para ejercer en su beneficio el sagrado Ministerio, y para asistirlos especialmente en casos de enfermedad;

VII. Favoreciendo y promoviendo esas asociaciones y esas obras que se juzgarán más adecuadas para conservar en las Colonias la Religión católica y la Cultura italiana.

Reglamento de la Congregación de los Misioneros para los Migrantes – 1888

“La empresa se puede considerar felizmente iniciada”

La empresa que el Señor se dignó inspirarnos en favor de nuestros pobres compatriotas emigrados en América se puede considerar, con la ayuda de Dios, felizmente iniciada. Apenas regresé de Roma ya me puse a la obra.

En forma provisoria alquilé una casa, bastante cómoda por ahora, y casi he terminado de proveerla con lo necesario, es decir cama, ropa de cama, utensilios, etc. etc. Doce personas podrían alojarse allí también de inmediato.

Hasta ahora son cinco: el superior y el ecónomo, que se quedarán aquí, y tres alumnos admitidos en éstos días. Los sacerdotes que solicitan entrar no faltan, especialmente después de la publicación del Breve que me dirigió el S. Padre. Sin embargo, yo voy muy despacio en aceptarlos, para proceder seguro, máxime al principio (…).

Juzgando aun solamente por el reconocimiento con que la cosa fue recibida universalmente y por las aprobaciones que me llegan también de parte de destacados Obispos, realmente hay que dar gracias al Señor. Ciertamente será necesaria una buena dosis de paciencia, de coraje y de espíritu de sacrificio para que la obra pueda alcanzar plenamente el objetivo. De mi parte la voluntad por lo menos no falta, Dios hará el resto.

(Carta al Card. G. Simeoni – 16 – 12- 1887)

Fuente/Autor: Una Voz Viva

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