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Vocación y Fe

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Vocación y Fe

La fe renueva tu proyecto vocacional.

El camino de la fe se concreta en la vivencia de tu vocación. Aquí está un punto importantísimo y que fácilmente se olvida. Muchos jóvenes participan en la Iglesia y lo hacen con verdadero sentido religioso, pero a la hora de comprometer su vida y su futuro, se echan para atrás. No comprenden que la fe se concreta en un proyecto de vida personal.
Por lo tanto hay que decir con claridad que un verdadero camino de fe debe despertar en ti la inquietud de un proyecto vocacional vivido con Cristo, y palntees tu futuro, desde ahora y para siempre, unido a Cristo y a sus criterios, a su mensaje, a su persona.
Por eso, tu relación con Cristo debe cambiar tu proyecto de vida viejo en un proyecto novedoso, que incluso resulta desconcertante para ti mismo. Es como cuando de repente una persona se enamora de otra. Si la ama de verdad comienza a planear su futuro con ella. Eso que constituye tu vocación, es una de las realidades que Dios ha hecho nuevas y que constantemente renueva.

La fe renueva la visión que tienes de ti mismo.

Muchos jóvenes se ahogan en una visión demasiado negativa de sí mismos. Hay que entender que la novedad del Reino de Dios no es abstracta, sino concreta. Es decir que está relacionada con cada uno de nosotros como personas individuales. Por ello un camino de fe debe hacerte descubrir lo aspectos positivos y novedosos de tu propia personalidad. Te lleva a ser optimista en la visión de ti mismo.
Un buen ejercicio es que procures anotar en una hoja de papel todas las buenas cualidades que tienes y que a veces te cuesta reconocer. Que preguntes a los demás que cosas buenas ven en ti… y después lleves a la oración eso que Dios te ha concedido, y te atrevas a agradecérselo. Pocas personas tienen la valentía de mirar de frente su propia bondad, porque lo bondadoso es lo que más nos compromete a hacer todas las cosas nuevas. Quien está estacionado en una visión negativa de sí mismo, no tiene fuerza ni convicción para renovar el mundo.

La fe renueva tu visión del mundo.

La experiencia de la comunidad creyente en el Apocalipsis no era sencilla. Estaban en un ambiente de persecución. Sin embargo el Libro del Apocalipsis contiene un mensaje de consuelo y esperanza. Lo mismo debe suceder con la visión que tengas de los acontecimientos.
Muchos tienen una visión negativa o pesimista. Un creyente piensa de otra manera, porque capta, en medio de todo, la novedad grande y esperanzadora de la presencia de Cristo.
Se insiste en que todo lo viejo se ha desvanecido para dar entrada a una realidad nueva, a los cielos nuevos y la tierra nueva. La comunidad cristiana y cada uno de los creyentes somos así ya los testigos de este mundo nuevo y constantemente renovado.
Debes preguntarte: ¿Tengo una visión negativa y pesimista de los acontecimientos, o leo con ojos de fe lo signos evidentes de esperanza que están en el mundo?

La Fe renueva tus relaciones.

Quien vive ya en este ambiente de novedad, quien ha percibido la presencia de Cristo, es capaz de actuar de un modo diferente en su relación con los demás, sobre todo en dos ámbitos:
01. La Familia: en tu familia tienes los cauces más fundamentales para hacer un mundo nuevo. Si eres un verdadero cristiano debe notarse en ti un deseo y un esfuerzo constante por edificar una familia mejor. Si tú has descubierto el plan de Dios ya tienes que proyectar su sentido en este ambiente tan importante de tu vida.
02. Los Amigos: La fe va haciendo que tus relaciones se hagan poco a poco relaciones creyentes. Notarás como el grupo de tus amigos se amplia y comienzan a entrar personas que comparten los valores de la fe. En un grupo de amigos cristiano brilla el servicio desinteresado, abunda el espíritu de oración y se ayudan mutuamente a crecer para hacer un camino de auténticos “discípulos y misioneros de Cristo”.

Por  La Redacción

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