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¿Qué debemos esperar de Obama? : noticia y reflexión

27 de enero de 2020

Este Lunes el Padre Adilso Balén, Padre Provincial de la Provincia de San Juan Bautista, recuerda un Aniversario más de su Ordenación Sacerdotal. Ver en la Sección de Cumpleaños.

Barack Obama nos vino a recordar que la gente quiere ser y vivir mejor, pero ¿en realidad la llegada de un nuevo presidente a Estados Unidos nos ayudará?

“Nosotros mismos debemos ser el cambio que deseamos ver en el mundo”: Gandhi

Como todo el mundo sabe, Barack Obama tomó protesta como nuevo presidente de Estados Unidos el martes pasado en una ceremonia histórica. Nelson Mandela dijo que pocas cosas han entusiasmado tanto al mundo como este hecho, pero ¿será correcto y justo poner sobre él la esperanza de un mundo mejor?

Barack Hussein Obama debe ser una inspiración, pero no una forma de desligarnos de nuestros problemas y dedicarnos a que otros los resuelvan. Un analista habló hace poco en radio sobre recordar la verdadera función del mandatario, dijo: “Él (Barack) verá por Estados Unidos, por sus intereses, por su prosperidad, fue elegido por los estadounidenses y no por el mundo”.

La esperanza no es dañina, pero cuando dejamos que otros hagan lo que nos corresponde nos acercamos a circunstancias que pueden decepcionarnos. Como lo aseguró el escritor estadounidense Henry David Thoreau, “Las cosas no cambian, cambiamos nosotros”, o como señaló Mahatma Gandhi, “Si quieres cambiar al mundo, cámbiate a ti mismo”. Por mucho que un presidente intente cambiar las estructuras de una nación, o del mundo entero, siempre se necesitará la fuerza que emane de la voluntad de los pueblos.

Imaginemos que en México decidiéramos dejar de dar “mordida” o que nadie se atreviera a manejar en estado de ebriedad o que todos perdonáramos en lugar de vengarnos o, simplemente, que dejáramos de mentir. Es seguro que el mundo cambie cuando también lo hagan las personas, pero ¿hasta dónde estamos dispuestos a cambiar?, ¿hasta dónde creemos que es una exageración?

En nuestro país, por ejemplo, ¿qué necesitamos para poder construir una mejor nación?, ¿cuál es la solución?, ¿qué exhortaría a erradicar los vicios que generan condiciones denigrantes para el ser humano?

Barack Obama nos vino a recordar que la gente quiere ser y vivir mejor, pero ¿en realidad la llegada de un nuevo presidente a Estados Unidos, nos ayudará a hacer de lado nuestros vicios humanos?

México y el mundo no necesitan un Barack para cambiar, necesita que sus ciudadanos dejen atrás las prácticas insanas que los están llevando al rezago, que dejemos las causas de estas acciones, es decir, los motivos que a veces nos impone el mundo para que vayamos en busca de lo pasajero, de lo intrascendente.

Corrupción, odio, resentimiento, rencor, ambición, despotismo, egoísmo, eso en un nivel filosófico, pero asesinatos, “mordidas”, piratería, alcoholismo, violencia, miedo, intriga, chismes, desde un punto de vista más realista. Ésas son unas cuantas gotas en nuestro mar de defectos que, por sentido común, representan un problema coyuntural, muchos lo sabemos pero pocos hacen algo al respecto, pero ¿por qué?

“Todos quieren cambiar al mundo, pero nadie piensa en cambiarse a si mismo”: León Tolstoi

Fuente/Autor: Miguel Ángel Pallares Gómez

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