La juventud es un tiempo bendito para el joven y una bendición para la Iglesia y el mundo.

Papa Francisco, Christus Vivit 135
“ENFRENTANDO Y VENCIENDO LA TENTACION”
TEXTO: 1a PEDRO 5: 8
01/27/2020
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01/27/2020

Rincón Vocacional

MEDITANDO LA PALABRA

27 de enero de 2020

“No fueron ustedes que me eligieron a m텔(Jn 15,16).

Es una constante en la Biblia: siempre es Dios que toma la iniciativa.
Quiere forma a “su pueblo”, que prepare la venida de su Hijo: invita a Abraham a salir de su tierra y a ir a la tierra que le mostrará (Gen 12,1). Quiere liberar a su pueblo de la esclavitud de los Egipcios: le habla a Moisés desde la zarza ardiente y le dice: “Ve, pues, yo te envío al Faraón… (Ex 3,1ss).
Quiere enviar a un profeta a su pueblo y llama al joven Samuel en la noche (1Sam 3,1).
Elige a David, uno de los hijos de Jesé, para que sea rey y envía a Samuel a Belén para ungirlo (1Sam 16ss).
Quiere enviar a su Hijo a este mundo y, por medio de Gabriel, solicita la generosidad y la disponibilidad de María (Lc 1,26ss).

El estilo de actuar de Dios para con los hombres sigue igual en la vida de Cristo. A los 30 años Cristo empezó a proclamar la Buena Nueva de Dios. Decía: “El tiempo se ha cumplido, el Reino de Dios está cerca. Conviértanse y crean en el Buena Nueva” (Mc 1,15).
Después de este primer anuncio, antes de comenzar a predicar y hacer milagros, Cristo se da cuenta que solo “la la puede hacer”. Y por eso luego luego va a la orilla del lago a buscar colaboradores: Pedro y Andrés, Santiago y Juan (Mt 1, 14ss). Va a la plaza de Cafarnaúm e invita a Leví (Mateo) a dejar su despacho y a seguirlo (Mc 2,14). Y así se fue rodeando de 12 incondicionales.

Ésta fue la primera llamada, la llamada, podríamos decir, junto al lago. La llamada definitiva, la llamada sobre el monte, la redacta Marcos en 3, 13-19: “Jesús subió al monte y llamó a los que él quiso, y se reunieron con él. Así instituyó a los Doce (a los que llamó también Apóstoles), para que estuvieran con él y para enviarlos a predicar, dándoles poder de echar demonios”. ¿En qué situación hace Cristo esta llamada Está descrita en los versículos anteriores, sobre todo en Mc 3,7-12: “Jesús se retiró con sus discípulos a orillas del lago y lo siguió una gran muchedumbre de Galilea.
También de Judea, de Jerusalén, de Idumea, del otro lado del Jordán y de las tierras de Tiro y de Sidón, muchísima gente venía a verlo con sólo oír lo que hacía. Jesús mandó a sus discípulos que tuvieran lista una barca, para que toda aquella gente no lo atropellase. Pues al verlo sanar a tantos, todas las personas que sufrían algún mal, se echaban encima para tocarlo”.

Jesús, como en otras ocasiones, tuvo compasión, porque “eran como ovejas sin pastor”. Y vemos a Jesús que, sin separase de la muchedumbre, pero distanciándose en cierto modo, casi como preparándola mejor, abrazándola con una mirada, llama a los Doce. No los elige en la soledad; los elige en su plena actividad, de entre una muchedumbre, en la que hay enfermos, tullidos, y Jesús pronuncia en voz alta los doce nombres, les hace señas y ellos se separan de los demás y van hacia él. Para quedarse con él sí, pero llegará el momento en que les dirá: “Yo ya que terminado mi misión aquí en la tierra. Ahora es toca a ustedes. Vayan por todo el mundo…”(Mc 16,15).

Parece un absurdo, pero ¡”Dios necesita de los hombres!”Él que nos creó sin nosotros, no nos va a salvar sin nosotros, y para que el anuncio del Reino llegue a todos los hombres y mujeres del mundo depende de la generosidad y de la santidad de cada uno de nosotros. Él toma la iniciativa, él llama, pero nos deja a nosotros la responsabilidad de la respuesta.

Fuente/Autor: – Padre Román –

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