“No hay alegría más pura y más santa que en el atenderse unos a otros, comunicarse unos con otros”.

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Mundo Misionero Migrante

Da lo que tiene a migrantes

27 de enero de 2020

Concepción estuvo 2 años en la cárcel acusada de ser “pollera”; aún así sigue ayudando

QUERÉTARO

Dos años y medio en la cárcel, acusada de ser pollera, no quebrantaron la fe y la determinación de María Concepción Moreno Arteaga, conocida como La Samaritana entre los migrantes centroamericanos que pasan por territorio queretano, a quienes ella sigue ayudando con comida y, cuando tiene, con ropa.

Desde hace siete años, doña Conchita dedica gran parte de la tarde y noche en ayudar a quienes viajan hacia a EU “montados” en el tren, cuyas vías pasan a 500 metros de su casa, en la comunidad de El Ahorcado, municipio de Pedro Escobedo.

Fue detenida el 9 de marzo de 2005 en su casa por una docena de elementos de la Agencia Federal de Investigaciones (AFI) precisamente cuando estaba dándole de comer a unos ciudadanos hondureños. La acusaron por el delito de tráfico de personas.

Recobró su libertad el 31 de septiembre de 2007 al demostrarse su inocencia, y en cuanto pudo reanudó sus acciones de apoyo a los centroamericanos en su paso por el pueblo, rumbo a la Unión Americana.

En Guatemala, Honduras y El Salvador, los que han viajado a Estados Unidos saben por experiencia que si el indocumentado llega a esta comunidad queretana y logra salir rumbo al norte, “ya la hizo” y seguramente llegará a territorio estadounidense.

En la delegación municipal tienen la estadística de que llegan a este pueblo alrededor de 70 centroamericanos en el transcurso de una semana, lo que no sucede ni en otras comunidades de la zona ni del estado. Saben que ahí vive, frente a la tele-secundaria, La Samaritana.

“Hay aquí viviendo dos o tres muchachos centroamericanos que decidieron nacionalizarse mexicanos; platican que allá, en los pueblos centroamericanos, la recomendación es llegar siempre a El Ahorcado, porque dicen que la gente les ayuda mucho”, refiere un auxiliar municipal.

La versión también la confirma Érika González, encargada de la tienda de abarrotes Súper Ahorros, quien dice que atiende, en promedio, a 100 migrantes a la semana.

Acusada por la PGR

Un día después de su detención, el 10 de marzo de 2005, la Procuraduría General de la República (PGR), mediante un comunicado, informaba de la detención y presentación de María Concepción Moreno Arteaga, “en cumplimiento al oficio 2593/2005 que giró el agente del Ministerio Público de la Federación, dentro de la averiguación previa PGR/QRO/QROI/201/2005, por violación a la Ley General de Población”.

De acuerdo al comunicado, Moreno Arteaga fue relacionada con la averiguación previa AP/PGR/QRO-I/201/2005, por violación a la Ley General de Población, en la que elementos de Seguridad Pública Municipal de El Marques detuvieron a cuatro presuntos polleros que transportaban a 19 indocumentados.

La Samaritana —recuerda— no sabe cómo es que la relacionaron con esos detenidos en otro municipio queretano (El Marqués); el hecho es que elementos de la AFI llegaron a su casa, ubicada en la comunidad de Epigmenio González, conocida como El Ahorcado, en Pedro Escobedo.

Frente a la escuela tele-secundaria y en la puerta de su domicilio, María Concepción fue notificada y detenida.

La PGR consignó en su comunicado que “afuera del domicilio se encontraban seis personas de origen Hondureño, las cuales no acreditaron su legal estancia en el país, por lo que fueron puestos a disposición del Instituto Nacional de Migración”.

El Centro de Derechos Humanos Miguel Agustín Pro Juárez, AC, promovió una campaña por su liberación, además de asumir la defensa jurídica de doña Concha, quien fuera sentenciada a seis años de prisión.

Salió de la prisión el viernes 31 de agosto de 2007 a las 19:00 horas, trasladándose de inmediato al Distrito Federal, de donde regresó el lunes 3 de septiembre alrededor de las 20:00 horas. El 4 de septiembre fue el primer día que pasó en su casa después de estar 29 meses en prisión.

“Seguiré apoyándolos”

“Gracias a Dios yo no tengo miedo y voy a seguir apoyándolos con lo poco que a mí me da, porque yo tampoco tengo; soy muy pobre, pero de lo poco que tengo se los voy a dar. Ropa y comida y que sigan su camino”, asegura doña Concha.

Mamá de cinco hijos, abuela de ocho nietos y madre soltera “desde hace 23 años” —como ella se define—, Concepción Moreno dice que el paso de migrantes rumbo al norte ha bajado últimamente. Sin embargo, lo único que le preocupa a ella es poder atender a quienes pasen, sin importar la cantidad.

“Hace como un mes tuve 22 (centroamericanos) y apenas el sábado tuve cinco aquí (en su casa). Les di algunas camisas y zapatos, además les di de comer”, recuerda.

La casa de La Samaritana está construida dentro de un terreno familiar; en el cual también están las viviendas de dos de sus hijos que, a diferencia de la de ella, están construidas con ladrillo.

La suya es de cartón y láminas y se ubica hasta el fondo del predio familiar. Explica que no necesita nada más. Junto a un árbol que está a la entrada del terreno, se acumulan una veintena de bicicletas.

Son de los niños que vienen de la escuela de varios ranchos y comunidades cercanas. Doña Concha les permite dejaras en su terreno que emplean como estacionamiento para evitar que se las roben.

“El Cristo de los Inmigrantes”

María Concepción Moreno Arteaga se ha encomendado a la imagen del “Cristo de los Inmigrantes” para seguir con su labor de auxiliar a quienes van rumbo a Estados Unidos.

Concepción Moreno asegura que amparada en ese Cristo seguirá dándole la mano a la gente que pasa por su pueblo, además de entregarles la oración a la imagen protectora de los todos los migrantes.

“Me lo trajo un señor sin conocerlo. Me dijo que él sufrió mucho como migrante allá en Estados Unidos; no podía conseguir trabajo, dormía en las calles. Lo llevó hasta allá y andaba cargando su Cristo por todos lados. Me dijo: ‘es para usted especialmente’ y me lo dejó porque supo que ayudaba a los que van para allá”.

Moreno Arteaga expresa que es feliz con lo poco que tiene, pero con lo mucho que puede ayudar.

—¿Va a seguir dándole de comer a los migrantes centroamericanos, como lo hacía hace dos años y medio antes de ser detenida?

—Sí, dándoles su taquito, allá afuera, para que después sigan son su camino hacia Estados Unidos.

—¿Y si la vuelven a detener?

—Me sacarán otra vez de ahí; pero seguiré dándoles un taco, no creo que sea delito no’más por darles. Dijeran: ‘tiene cuartos para tenerlos ahí llenos de gente’, pues ¿dónde los meto?

El 23 de noviembre, el obispo de Querétaro de la iglesia católica, Faustino Armendáriz, inauguró y bendijo la primera Casa del Migrante que formalmente se instala en el estado.

Afirmó que su labor como iglesia “es la de ser buenos samaritanos, de tal manera que atendamos al hermano que sufre. Queremos compartirles un pan, ropa, un techo donde puedan descansar, pero también queremos compartirles la palabra de Dios”; es decir, harán la misma labor que doña Concha… aunque a ella le costó pasar dos años y medio en la cárcel.

En la Foto – María Concepción asegura que todos los días se encomienda a la imagen del “Cristo de los Inmigrantes”, para poder ayudar a quienes van hacia EU

Fuente/Autor: El Universal

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