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Mundo Joven

Bono demográfico y educación: gran oportunidad para México

27 de enero de 2020

Somos un país joven. Hoy existen nueve jóvenes de menos de 20 años por cada adulto mayor de 65 años o más y esta tendencia se mantendrá hasta el 2030. En estos años la población en edad productiva será mucho mayor que la de quienes sean dependientes económicamente, ¿cómo aprovechar esta oportunidad única?

En momentos en los que el sentimiento colectivo es de crispación e impotencia ante el embate del crimen organizado, pocos de nosotros nos detenemos a reflexionar sobre la oportunidad que representa para nuestro país el llamado bono demográfico.
Éste significa en términos llanos que, por el cambio en las tasas de crecimiento, la población en edades productivas se incrementará de modo notable, por lo que será mucho mayor que el volumen de personas en situación de dependencia económica.
Somos un país de jóvenes. Se calcula que hoy existen nueve jóvenes de menos de 20 años por cada adulto mayor de 65 años o más. Sin embargo, para el año 2030 esta tendencia empezará a revertirse, y en el 2050 el escenario será completamente distinto: habrá igual número de ancianos que de niños.
La mayoría de los especialistas señalan que esta ventana de oportunidades —que permanecerá abierta durante las próximas tres décadas—, sólo podrá ser aprovechada si se logran revertir los círculos viciosos de sectores fundamentales para el progreso de México, como el sector educativo.
Si no tomamos previsiones, corremos el riesgo de convertirnos en un país de adultos desempleados e ignorantes. Por eso es importantísimo aprovechar esta oportunidad y vencer las inercias que se han apoderado del sistema educativo nacional.
En el documento Panorama de la Educación 2008 de la OCDE, que incluye estadísticas comparables internacionalmente en el campo de la educación, se dio a conocer esta semana que México está en el último lugar en cuanto a gasto destinado a educación por alumno: se invierten 2 mil 405 dólares al año en promedio, frente a los 7 mil 527 que destinan los restantes estados integrantes del organismo.
Aunque se han registrado avances innegables en materia de cobertura, ya que desde 2005 el gasto en educación, en los tres niveles, ha tenido un incremento constante y en el Presupuesto de Egresos 2009 se plantea el mayor nivel de gasto en este rubro en la historia del país, aún persisten los rezagos. ¿Por qué?
Simple, porque en México contamos en este momento con el mayor número de jóvenes y niños de nuestra historia.
Esto implica que se tiene que aplicar de manera insoslayable el mayor presupuesto posible, y aunque se ha invertido más en educación, no ha sido suficiente para cubrir las necesidades de los 31.4 millones de niños y niñas menores de 15 años —que representan el 29.5% de la población— y de los más de 20.2 millones de jóvenes de entre 15 y 24 años —que representan 18.9%— según estimaciones del Consejo Nacional de Población (Conapo).
Para atender a esta población de más de 50 millones de niños y jóvenes, contamos con un millón 730 mil docentes, que cuentan con grados muy diversos y desiguales de formación; otro problema tiene que ver con la infraestructura educativa, ya que en el país contamos con 248 mil escuelas que, aunque parezcan muchas, son insuficientes y muchas no tienen servicios básicos y se encuentran muy deterioradas.
Aunque el gobierno ha intensificado los programas destinados a atender a las comunidades rurales, siguen persistiendo graves rezagos: el 8.4% de los maestros se encuentra en áreas rurales donde vive el 23% de la población. Por el contrario, el 60% de los docentes se encuentra en ciudades de más de 100 mil habitantes, donde vive cerca del 50%.
La clave para aprovechar el bono demográfico de nuestro país es la educación y el empleo, así lo ha entendido el gobierno actual y particularmente la secretaria de Educación Pública, Josefina Vázquez Mota. Por ello, es indispensable sumarse a la Alianza por la Calidad de la Educación y apoyar esta iniciativa. También es necesario que los programas actuales de educación técnica y actualización para el trabajo se refuercen como una opción viable y socialmente valorada para los jóvenes. México necesita más técnicos, más ingenieros, más emprendedores.
Para lograr una efectiva calidad de la educación son necesarias reformas más radicales, que lleguen a la mayoría de los niños y jóvenes, tanto en zonas rurales como urbanas deprimidas, que cambien los esquemas tradicionales de la educación basada en la memorización para fomentar las habilidades del razonamiento, del pensamiento crítico y científico, y especialmente la formación en valores.
Tenemos poco tiempo —22 años— para revertir los rezagos históricos. No podemos perder más tiempo, si no lo logramos, quienes pagarán los costos serán los niños que están naciendo en estos momentos y que se encontrarán rodeados de ancianos sin empleo y con un tejido social destruido.

Fuente/Autor: www.imdosoc.org.mx / Manuel Gómez Granados

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