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Mundo Misionero Migrante

Alarma cifra de deportados

27 de enero de 2020

La cifra de guatemaltecos deportados de EE. UU. este año alarma a grupos promigrantes, quienes señalan que el récord del 2013 se superará con facilidad en el 2014 ante la falta de acciones por parte del Estado para atender a estas personas a su regreso.

A falta de un trimestre para que finalice este año, el número de connacionales repatriados llegó ayer, con dos vuelos procedentes de Arizona, a 42 mil 314, según la Dirección General de Migración (DGM), 11.1 por ciento más que los 38 mil 79 que arribaron al país en esa misma condición en los primeros nueve meses del 2013.

Julia González, secretaria ejecutiva de la Mesa Nacional para las Migraciones (Menamig), criticó que el Estado no avanza en concretar una política que favorezca a la población que es retornada, por lo cual la migración forzada se mantendrá, pese al endurecimiento de las políticas antiinmigrantes en EE. UU. y México.

“Cuando en nuestro país no tenemos garantizados el derecho a la vida, los derechos económicos, sociales y culturales, y cuando hay graves problemas de inseguridad, la población migra”, afirmó ayer la activista, en una conferencia de prensa en el hotel Princess, zona 10 , donde se dio a conocer una campaña por medio de la radio sobre los derechos de los migrantes.

Según González, “el país no cuenta con una política migratoria, y aunque hay acciones y leyes, no están articuladas, y si seguimos con acciones de gobiernos siempre habrá borrón y cuenta nueva”.

Más riesgos

Padre Juan Luis Carbajal, integrante de la Pastoral de Movilidad Humana de la iglesia Católica, calificó el incremento de las deportaciones de “preocupante”, ya que demuestra que la migración irregular continúa.

El aumento de los controles fronterizos, indicó Carbajal, causará que los indocumentados busquen nuevas rutas para cruzar México y llegar a EE. UU., lo que se traducirá en mayores riegos y en un aumento del costo de la migración ilegal.

“Van a aumentar las muertes de migrantes en el trayecto, así como los robos y los secuestros y las cuotas que les cobran en el camino tanto oficiales como otras personas que tienen dominio de ciertos territorios”, advirtió el religioso.

Expresó que “si el problema no se ve de una forma integral, erradicando las causas, las migraciones van a seguir”.

Jean Paul Briere, presidente de la Comisión del Migrante del Congreso, también criticó la falta de acciones del Estado para atender a la población migrante retornada y demandó una mejora de la política migratoria gubernamental, la cual calificó de “débil”.

“La respuesta que el Gobierno ha dado a los deportados es nula. Los adultos que regresan a Guatemala se pierden e incluso muchos de los que vienen tienen que ver cómo se regresan a sus localidades. Siempre que exista una mejor oportunidad en otro país, pues obviamente las personas van a seguir migrando”, indicó Briere.

“Lo que más preocupa es que muchos regresan con deudas o perdieron sus casas y terrenos para pagar el viaje. Vienen con más preocupaciones y un peso encima, y con la presión de sus familias de no cumplir el sueño”, refirió el legislador.

Wálter Batres, miembro de la Mesa Comunitaria de Trabajo Guatemalteca en Los Ángeles EE. UU., expuso que las deportaciones se han incrementado en parte por el aumento de detenciones de connacionales que ya radicaban en aquel país.

Según Batres, se han retomado las detenciones “a domicilio”, en los hogares y sedes de trabajo de algunos guatemaltecos por haber cometido faltas menores. “La separación familiar que hemos sufrido no tenía antecedentes recientes”, aseguró el líder migrante.

Reportes

Fernando Lucero, portavoz de la DGM, indicó que del total de connacionales deportados en 361 vuelos de enero a septiembre, cinco mil 239 son mujeres, 120 niños y 42 niñas.

Además, señaló que desde junio, cuando estalló la crisis humanitaria en EE. UU. por el incremento de menores migrantes, 32 madres con hijos —unidades familiares— han sido deportadas, incluidos 46 niños y niñas desde 0 hasta 15 años.

Según Alejandra Gordillo, secretaria ejecutiva del Consejo Nacional de Apoyo al Migrante de Guatemala (Conamigua), la mayoría de guatemaltecos deportados son originarios de Huehuetenango, San Marcos, Quetzaltenango y Quiché, que juntos suman el 50 por ciento de los expulsados desde EE. UU.

Otros departamentos que también muestran una alta incidencia de expulsados son Jutiapa, Totonicapán, Guatemala y Chiquimula, cuyos deportados representan entre el 4 y 5 por ciento del total.

Conamigua reveló que en lo que va del año 37 guatemaltecos han muerto en el desierto de la frontera sur de EE. UU., entre ellos un menor de edad, de 230 que perecieron en el intento por establecerse en aquel país.

Trabajan plan

El vicecanciller Óscar Padilla reconoció que la migración irregular hacia EE. UU. solo se detendrá si existen mejores condiciones de vida en las comunidades de donde son originarias estas personas, y destacó la elaboración conjunta entre Guatemala, El Salvador y Honduras del Plan de Alianza para la Prosperidad del Triángulo Norte, cuyo objetivo es reducir las causas de la migración.

“A través del plan, que fue diseñado y elaborado con los insumos de los tres países, se pretende en un período de cinco o 10 años elaborar una estrategia de desarrollo económico, social y de seguridad ciudadana y fronteriza que combata las causas estructurales que promueven la migración”, subrayó el funcionario.

Padilla afirmó que los consulados de Guatemala en EE. UU. brindan apoyo a los guatemaltecos que son detenidos por la Patrulla Fronteriza para su deportación.

Fuente/Autor: SERGIO MORALES – Prensa Libre

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