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Mundo Misionero Migrante

“Queremos papeles”

27 de enero de 2020

“Políticos: no ignoren nuestras demandas y nuestras necesidades”. Este fue el mensaje que dejó la marcha del Primero de Mayo, en pro de la legalización de los inmigrantes indocumentados, que se llevó a cabo en Chicago y resonó en otras ciudades del país.

El Parque Union, en las calles Ashland y Lake, fue el punto de reunión de las banderas, los tambores, los sindicatos, y también de los paleteros y los vendedores de chicharrones. Desde media mañana del jueves empezaron a reunirse aquí cientos de personas animadas por un día soleado y un viento “chido”, como comentaron, convocadas por las organizaciones comunitarias y por los sindicatos.

Los marchantes dejaron en claro que habían decidido hacerse presentes, faltar al trabajo o escaparse de la escuela, para pedir la legalización para los inmigrantes indocumentados.
Varios de los entrevistados por La Raza dijeron que marchaban “por una amnistía”, “para que nos den papeles”.

“Pues por una legalización y para hacer saber que no somos una carga para este país; todos seguimos las leyes”, declaró Norma González, vecina del suburbio de Franklin Park, quien tomó el tren temprano hasta el Parque Union.

Varios activistas sindicales en dicho Parque coreaban “George Bush fascista, quemaremos tu casa”; mientras un grupo de inmigrantes mexicanos arengaba “Queremos ahora la legalización; no redadas ni deportaciones”.

La presencia policíaca fue notable, con varios helicópteros sobrevolando la zona desde el Parque y hasta la Plaza Federal, un contingente de policías escoltando a los marchantes, camionetas del Departamento de Manejo de Emergencias y agentes con trajes antimotines de la Policía Estatal de Illinois a todo lo largo de la calle Jackson.

El Departamento de Policía de Chicago informó a La Raza que calculó entre 10,000 y 15,000 los participantes en la marcha.

“El que no salte es Migra”

Cuando los marchantes se aproximaban a la Plaza Federal, en el centro de la ciudad, los esperaba gente ocupando cuadras y cuadras gritando “El pueblo unido, jamás será vencido”; y era notable la presencia de jóvenes que inyectaban una buena energía, según se pudo reportar.

Un grupo de unos ocho estudiantes de 17 años, de la Bowen High School, en South Chicago, dijo a La Raza que habían asistido aunque sus profesores no les dieron permiso de salir de clases; pero ellos apoyaban a los inmigrantes porque si bien nacieron aquí tenían familiares o amigos indocumentados.

Otro grupo de estudiantes de la Kelly High School atrajo la simpatía con su “buena vibra” y ocurrencias, coreando “Sacaremos a ese ‘güey’ de Casa Blanca”, en referencia a George Bush y parafraseando la canción mexicana de dominio popular “Sacaremos a ese buey de la barranca”. También gritaban “El que no salte es migra”, apurándose a brincar.

Poco después de las 2 p.m. Emma Lozano, directora de la organización Centro Sin Fronteras presentó a Saúls Arellano, hijo de la activista mexicana Elvira Arellano y que ahora vive en México, después de ser deportada en agosto pasado.

Saulito, quien estaba acompañado de un grupo de niños cuyos padres también han sido deportados, se dirigió a la gente desde el estrado: “Venimos a marchar para que el presidente Bush pare todas las redadas”.

Los cánticos de “Sí se puede” y “Viva la Raza” estuvieron presentes y predominaron las banderas mexicanas, y algunas de Illinois y de Estados Unidos. Las pancartas mostraban la palabra “Amnistía”, y las frases “Legalization for all” y “Full rights for all immigrants now”.
“Queremos legalización”, gritaban los arengadores, y la gente respondía: “Ahora, ahora, ahora”.

El apoyo a esta marcha se ha reducido bastante desde la asistencia masiva que hubo en el 2006, cuando unas 350,000 inundaron las calles de Chicago y alrededor de un millón de personas marcharon por la legalización de más de 12 millones de inmigrantes indocumentados.

Los organizadores, liderados por el Movimiento 10 de Marzo, intentan volver a encender el debate migratorio a tiempo antes de las elecciones presidenciales, y aseguran que sus esfuerzos están en el registro de votantes y en fijar una agenda para el próximo presidente, más que en acciones de protesta.

En las horas previas a la marcha, Jorge Mujica, coordinador del Movimiento 10 de Marzo envió un comunicado explicando que el movimiento no veía con buenos ojos que el Alcalde de Chicago, Richard M. Daley se dirigiera a los marchantes desde el escenario.

“En la ciudad del Alcalde Daley, los indocumentados pueden ser arrestados en redadas en La Villita o por estar buscando trabajo parados en una acera. Más que eso, la administración de Daley está asociada a la corrupción y ha combatido al movimiento de los trabajadores, por ejemplo, con la ordenanza Big Box”, escribió Mujica.

El Movimiento propuso al Alcalde y al concejo municipal que organicen una campaña pública para decirles a los indocumentados que están a salvo en Chicago y que exijan a la Oficina de Inmigración y Protección de Aduanas un cese de redadas en casas, barrios y lugares de trabajo.

Cuando en la Plaza Federal se anunció la aparición del alcalde, la gente lo abucheó; sin embargo, cuando habló desde el escenario, no hubo peros. “Todos los habitantes de Chicago son inmigrantes, y todos los que están allí en los edificios mirando no son diferentes de nosotros. Los inmigrantes son parte del paisaje de la ciudad”, aseguró.

Fuente/Autor: La Raza

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