“No hay alegría más pura y más santa que en el atenderse unos a otros, comunicarse unos con otros”.

Beato Scalabrini
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Mundo Joven

INTERIORIzACIÓN

27 de enero de 2020

INTERIORIZACIÓN

“Comprendí que permanecer dormido, en estado inconsciente, dependiente de fuerzas externas era abandonarme a que decidieran mi vida por mí, empañando mis sentidos”.

El secreto en la vida está en poder hacer el viaje al corazón de nosotros mismos, donde podemos entrar en contacto con nuestra esencia y descubrir el sentido de transcendencia de nuestra vida. Interiorizar no es tarea fácil, menos en nuestros días en los que el ruido, la inestabilidad, la ansiedad, el miedo, la depresión, agitan nuestra vida y no nos permiten establecer un contacto profundo con nuestra raíz.
No descubrir nuestra raíz, nos mantiene dependientes de lo que los demás dicen, opinan y refutan de nuestro ser. Vivimos para agradar a otros y no para nosotros mismos. Por ello, los sabios recomiendan entrar a nuestro corazón.
VUELVE AL CORAZÓN
El corazón es todo mío. Es la “estancia secreta” que guarda mi identidad, donde soy verdaderamente yo mismo y donde se desarrolla mi verdadera historia. Fuera del corazón, estoy afuera de mi casa. Allá dentro, en sus silenciosas profundidades, es donde se asoma el rostro de Dios, MI ANGUSTIOSA NOSTALGIA.
En nuestro corazón, encontramos la forma más eficiente de establecer contacto con Dios. Rumiando su Palabra, descubrimos nuestro potencial. Es el momento de más profunda comunión con Él. En nuestro interior, está la corteza que nos mantiene firmes.

CON TODA LA FUERZA DEL CORAZÓN
Lo más importante no es…
Que yo te busque, sino que tú me buscas en todos caminos. (Gen. 3:9)
Que yo te llame por tu nombre, sino que tú tienes el mío tatuado en la palma de tus manos. (Is. 49:16)
Que yo te grite cuando no tengo ni palabra, sino que tú gimes en mí con tu grito. (Rom. 8:26)
Que yo tenga proyectos para ti, sino que tú me invites a caminar contigo hacia el futuro. (Mc. 1:17)
Que yo te comprenda, sino que tú me comprendas en mi último secreto. (1 Cor. 410)
Que yo hable de ti con sabiduría, sino que tú vives en mí y te expresas a tu manera. (2 Cor. 4:10)
Que yo te amé con todo mi corazón y todas mis fuerzas, sino que tú m amas con todo tu corazón y todas tus fuerzas. (Jn. 13:1)
Que yo trate de animarme, de planificar, sino que tu fuego arde dentro de mis huesos. (Jer. 20:9)
Porque, ¿cómo podría yo buscarte, llamarte, amarte…, si tú no me buscas, llamas y amas primero?
El silencio agradecido es mi última palabra, y mi mejor manera de encontrarte.
Interiorizar lleva tiempo, no es tarea fácil. Requiere una cierta perseverancia, y una disciplina; sin embargo, los resultados nos impulsan a seguir adelante.

TIEMPO
Joven amigo: no te dejes acompañar y ensordecer por el ruido y el alboroto del fin de cursos. Son muchas las exigencias, los pendientes, las urgencias… Sin embargo, nosotros queremos proponerte que en medio de tanta agitación descubras que este es un tiempo para ¡Tomar tiempo!
Toma tiempo para vivir: es el secreto de la serenidad y plenitud.
Toma tiempo para pensar: es construcción interior.
Toma tiempo para la amistad: es el sentido de nuestra vida.
Toma tiempo compartir: es el sentido de nuestra vida.
Toma tiempo para leer: es lo que nos mantiene alertas.
Toma tiempo para soñar: es la base de las grandes empresas.
Toma tiempo para jugar: es el secreto de la juventud.
Toma tiempo para reír: es el reflejo de Dios.
Toma tiempo para rezar: es la plenitud de la vida.
PARA TU REFLEXIÓN
¿Cuándo tiempo tomas al día para entrar en contacto contigo mismo? ¿Con que frecuencia, decides interiorizar en tu vida para descubrir tu llamado? ¿Te has preguntado cuáles son las opciones más profundas en tu vida? ¿Cómo las transformas en acciones?

Fuente/Autor: Alfonso Lara Castilla.

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