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Mundo Joven

Violencia se ensaña contra los jóvenes

27 de enero de 2020

Cada tres horas hay un nuevo homicidio contra la juventud, y cada dos horas y media un joven es herido de bala. Las cifras dicen que en el 2012 murieron dos mil 564 jóvenes y tres mil 414 más resultaron heridos.

Si las personas fueran sepultadas por su edad, el cementerio de jóvenes estaría lleno. Según datos de la Policía Nacional Civil, el 49 por ciento de muertes es de personas de 13 a 29 años.

Según datos de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), que toma en cuenta todas las causas de muerte de jóvenes de entre 15 y 29 años —incluidas enfermedades crónicas y accidentes—, la violencia sigue siendo la principal causa de decesos, con el 37 por ciento.

Si a ello se agrega el porcentaje de algo que la OPS llama “eventos de intención no determinada”, esas muertes alcanzan el 57 por ciento.

Muy atrás quedan las muertes por influenza y neumonía, con 3 por ciento, y los suicidios, 2 por ciento.

En guerra

Una característica, entre otras, para declarar que un territorio vive en un guerra civil es tener una tasa de 80 muertos por cada cien mil habitantes.

En Guatemala, la cifra es de 39. Pero si se consideran solo los datos de jóvenes, el número aumentaría a 150 muertos por cada cien mil habitantes jóvenes. Es decir que afrontan una guerra invisible, pero con efectos reales: en el 2012 murieron, en promedio, siete jóvenes cada día.

Según un estudio desarrollado por el Central American Business Intelligence (Cabi), el rango de edad en el que más alta era la tasa de homicidios en el 2011 era el de 21 a 25 años, con 171 muertos por cada cien mil habitantes. Le seguía el rango de 26 a 30 años, con 167 por cada cien mil habitantes, y después el de 16 a 20 años, con 99 por cada cien mil habitantes.

Verónica Godoy, de la Instancia de Monitoreo y Apoyo a la Seguridad Pública, dijo que lo peor es que los victimarios también están en los rangos de edad de las víctimas. “Se están acabando”, expresó Godoy.

Además, explicó que el impacto es mucho mayor porque el país pierde a ciudadanos en edad productiva.

“Los índices de asesinatos se concentran en esa población, y es una población en edades productivas. En su mayoría tienen hijos, entonces el impacto que genera no solo afecta a la persona que murió, sino también a quienes deja. Imagínese la cantidad de niños huérfanos que hay”, manifestó Godoy.

Miedo a pandillas

En el 2011 se efectuó la Encuesta Nacional de la Juventud. Los jóvenes entrevistados dijeron que le tenían miedo a las pandillas y a ser víctimas de la violencia —homicidios—.
Por ejemplo, el 17 por ciento de jóvenes, entre 15 y 20 años, indicaron que lo que más los afecta son las “amenazas o presiones de grupos delincuenciales para unirse o colaborar con ellos”.

El segundo temor de los jóvenes son los homicidios y los asaltos violentos.

El grupo de jóvenes de entre 22 y 25 años aseveró que tenían mayor temor a los homicidios. En ese rango de edad se ubica la tasa más alta de homicidios por cada cien mil habitantes: 171.

La encuesta también dio un dato revelador: los jóvenes no solo están muriendo, también se están privando de utilizar los espacios al aire libre, por miedo.

Vulnerabilidad

Invertir en educación

El coordinador general del grupo Jóvenes contra la Violencia, Érick Esteban Escobar, indicó que las autoridades deben invertir más en los grupos vulnerables.
“Para reducir la violencia hay que invertir desde la raíz, en las causas. Hay falta de oportunidades para los jóvenes”, expresó Escobar.
Refirió que en Medellín, Colombia, se invirtió en la educación de grupos de jóvenes vulnerables que podrían ser presa fácil de grupos criminales, y se logró transformar la realidad de algunos sitios.
“En Medellín existe la cuarta biblioteca más visitada de Latinoamérica. ¿Y qué hicieron?, pues mandaron a los mejores expertos, mejores catedráticos, esos que podrían trabajar en una universidad. Les pagaban bien para que trabajaran con jóvenes en riesgo. Acá hay que empezar porque todos terminen la primaria, ingresen en la secundaria, y después incentivarlos en actividades en las que puedan generar sus propios trabajos”, señaló.

Fuente/Autor: LUIS áNGEL SAS – Prensa Libre

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