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Mundo Misionero Migrante

Sufren migrantes injusticias por no saber ingles

27 de enero de 2020

VIRGINIA, USA

Un fallo humano, complicado por problemas de idioma, mantuvo injustamente en la cárcel por dos meses a un mexicano en Virginia, un error que puede repetirse en Estados Unidos entre quienes no hablan inglés, advierten juristas.

La víctima, Fernando Antonio Cruz, de 25 años, y actualmente en paradero desconocido, quedó entre rejas desde el 12 de diciembre hasta el 15 de febrero pasados supuestamente por ingerir alcohol en público y golpear a un hombre durante una riña, aún cuando su caso había sido desestimado por un juez.

La denuncia contra Cruz fue desestimada por el juez al no presentarse a testificar el acusador.

Sin embargo, el mexicano permaneció en prisión porque en el tribunal fue registrado como “Antonio Cruz”, mientras que en el penal se le inscribió sólo como “Cruz”.

Funcionarios del sistema carcelario y de la corte señalaron que esta situación irregular suele ocurrir con frecuencia con los nombres hispanos, ya que tienden a ser largos y también confusos porque algunos acusados dicen que además son conocidos por otros apodos.

La situación, en la que jugó un papel principal el que Cruz no hablaba ni un sola palabra en inglés, fue descubierta en febrero pasado por Kerry Kaiser, una empleada del tribunal de Prince William que habla un poco de español, al prestar asistencia al hermano -no identificado-, de Fernando Antonio, que buscaba su liberación.

En esa ocasión, Kaiser entendió con dificultades el español que hablaba el hombre que pedía auxilio.Inmediatamente, el tribunal envió al penal donde se hallaba detenido Cruz una orden para su libertad.

HAY QUE APRENDER

Algunos juristas cercanos al caso, como Mark Voss, consideran que al igual que Cruz, muchos inmigrantes implicados en delitos leves pueden convertirse en invisibles dentro del sistema de justicia criminal por la falta de dominio del inglés.

De acuerdo con estadísticas locales, los hispanos constituyen el 16 por ciento de los 348 mil 588 habitantes de Prince William.

Según algunos analistas jurídicos, el caso de Cruz muestra cómo los inmigrantes pueden extraviarse dentro del sistema judicial estadounidense por la carencia del idioma y problemas culturales.

Kaiser explicó que cada mañana docenas de latinos frustrados y confundidos le piden ayuda, aun a sabiendas de sus deficiencias para comunicarse en español.

Voss, que con frecuencia atiende juicios en Prince William, considera que lo ocurrido a Cruz es en parte un producto de los cambios realizados en la corte para lidiar con el excesivo número de casos.

Explicó que “la corte parece Ciudad Juárez” (ciudad mexicana fronteriza con El Paso, Texas), debido a la presencia del gran número de personas que buscan ayuda en español para sus parientes implicados en delitos.

Voss, que ayudó a la liberación de Cruz el 15 de febrero pasado, informó de que en esa ocasión le pidió al hermano de la víctima que se comunicara con él posteriormente, porque era posible interponer una demanda contra el condado por la injusticia cometida, pero jamás le contactaron.

Manifestó que hasta hoy, todo lo que se sabe de Fernando Antonio Cruz es que vive en la ciudad de Manassas (Virginia), que trabajó como contratista en el área de Warrenton, tenía un salario de 20.800 dólares por año, y que aseguró que no tenía coche, casa ni cuenta bancaria.

Para Voss, alguien cometió un error que dio lugar al encarcelamiento injusto de un hombre que había sido liberado de cargos el mismo día de su detención.

Sugirió que, en el futuro, a fin de evitar errores como el que afectó a Cruz las autoridades judiciales de Prince William deben contratar personal bilingüe.

En la foto -Realidad. Aprender inglés es una obligación y una necesidad de los migrantes que viven en Estados Unidos. (Servicios Diario San Diego)

Fuente/Autor: EFE / El Diario de San Diego

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