“No hay alegría más pura y más santa que en el atenderse unos a otros, comunicarse unos con otros”.

Beato Scalabrini
Cada envío de misioneros es la continuación de la que hizo el divino Maestro
01/27/2020
La fe es el más grande de los dones de Dios
01/27/2020

Scalabrini

Su vocación para las Misiones viene de Dios

27 de enero de 2020

De los Escritos y Discursos de Juan Bautista Scalabrini

He ponderado con toda atención su carta, y me parece de no engañarme afirmando que su vocación para las Misiones viene de Dios.

Y si es así, Él apartará todos los obstáculos.

Nuestros Misioneros forman una Congregación y los aspirantes permanecen aquí en la casa madre para el noviciado de algunos meses para los que ya son sacerdotes, y luego, emitidos los votos simples, parten para su destino. El campo es muy vasto: centenares de miles de nuestros pobres hermanos viven y mueren como bestias por falta de asistencia religiosa. ¡Bendito el que está llamado para ir en su ayuda y se dedica a ellos por entero!

(Carta a Padre Máximo Rinaldi – 21-04-1900)

“Dios lo llama al alto honor del apostolado”

Yo lo espero siempre y creo que no debe resistir más a la voz de Dios que lo llama al alto honor del apostolado. Nescit tarda molimina, se lo repito, Spiritus sancti gratia. Por lo tanto vamos, adelante, con santo valor abra su alma a su venerable tío y venga sin más.

Hospedado aquí en la casa madre, se preparará para los S. Votos, y luego sicut gigas ad currendam viam irá a donde Dios la destinará.

(Carta a Máximo Rinalñdi – 29-08-1900)

“Una casa de Misioneros volantes sería la cosa más útil del mundo”

La idea de Mons. Satolli es nuestra antigua idea y cuando se pudiera desde el punto de vista financiero, una casa de Misioneros volantes sería la cosa más bella y útil del mundo. Será necesario pensarlo. ¿No sería conveniente exponer la cosa al Arzobispo?

(Carta a Mons Satolli – 14-09-1893)

“Es un antiguo deseo mío”

629. El Padre Vicentini me escribía cómo sería anhelo de Su Exc. que se fundara una casa de Misioneros volantes, los que, por lo tanto, no tuviesen otro compromiso que el de trasladarse dondequiera se encuentren colonias de italianos. Es este un antiguo deseo mío, un deseo que también me expresara el Santo Padre, y lo habría cumplido de muy buena gana si hubiese tenido los medios.

Si Su Excelencia, con la gran influencia que merecidamente ha adquirido, me pudiese ayudar, la instalación de dicha casa en un lugar central podría ser una verdadera bendición.[97]

Fuente/Autor: Una Voz Viva

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