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Mundo Misionero Migrante

Presentada la XVII Relación sobre la inmigración

27 de enero de 2020

en el Año europeo del diálogo intercultural
Roma (Agencia Fides)

En la Unión Europea 27, un área con cerca de medio millardo de personas, los inmigrantes con ciudadanía extranjera son unos 28 millones (inicios del 2006) pero se llega a unos 50 millones si se incluyen todos los que entre tanto han adquirido la ciudadanía.

Esta presencia está destinada a aumentar, según las previsiones que tienen en cuenta las exigencias demográficas y profesionales. Entre los elementos clave de la unificación europea se incluye también la libre circulación de los trabajadores y, por tanto, el fenómeno migratorio ha caracterizado la Europa unida a lo largo de toda su historia.

Es lo que subraya la XVII Relación sobre la inmigración realizada por Caritas italiana, Caritas diocesana de Roma y Fundación Migrantes. El eslogan que caracteriza la Relación 2007 es “Año europeo del diálogo intercultural”.

La incidencia de los inmigrantes es del 5,6% sobre la población total UE, con variaciones notables: el 0,5% en los dos nuevos países miembros, Rumania y Bulgaria, entre el 4% y las 8% en los Estados de la Unión 15. Son relevantes las concentraciones en algunas regiones: en Francia el 40% de los extranjeros viven en el área parisiense, dónde uno de cada ocho domiciliados es ciudadano extranjero; en el Reino Unido más de un tercio de la población extranjera reside en el área metropolitana de Londres; en España cerca de la mitad de los inmigrantes se han establecido en Madrid y Cataluña. En Italia, por el contrario, es más marcada la difusión territorial y sólo un quinto de los inmigrados se encuentra en las provincias de Milán y Roma.

En los países de vieja inmigración la presencia de los inmigrantes ha permanecido estable, o ha disminuido ligeramente como en Alemania, mientras en los países de nueva inmigración, los mediterráneos, ha ido aumentando. Los dos tercios de la población inmigrada la constituyen no comunitarios: el 32% de europeos no UE (en gran parte rusos, turcos y balcánicos), el 22% de africanos (de los cuales dos tercios proceden de las regiones septentrionales), el 16% de asiáticos, (igualmente distribuidos entre inmigrantes del extremo Oriente, China a la cabeza, y del subcontinente indiano) y el 15% de americanos (en gran parte latinoamericanos).

Son 3.690.000 los inmigrantes domiciliados en Italia. Un número que ha aumentado en un año en un 21,6% (700.000 unidades). Por número de presencias regulares Italia está en la cumbre en Europa junto con España, seguidas de Alemania.

Por lo que concierne a los países de origen de estos trabajadores llegados a Italia, en el primer puesto del escalafón encontramos Rumania (más de 130.000 peticiones) seguida a gran distancia de Marruecos (50.000 peticiones), Ucrania y Moldavia (35.000 peticiones cada uno), Albania (30.000), China (27.000), Bangladesh (20.000 peticiones). Cierran la serie de los primeros 10 países, la India, y, al mismo nivel numérico, Sri Lanka y Túnez, que registran el primero 13.000 y los otros dos países unas 10.000 peticiones.

La Relación subraya además que en el contexto europeo es Italia la que ha llevado adelante una orgánica experiencia piloto para la recuperación de las personas víctimas de la trata. A partir del 2000 han podido beneficiarse de ello, recibiendo asistencia, 45.331 personas, casi en su totalidad mujeres víctimas de la explotación sexual: en cerca de un tercio de los casos (13.854) se ha puesto a disposición adecuadas bolsas de trabajo. La lucha contra los traficantes, que se debe reforzar a nivel nacional e internacional, debe completarse con la implicación dinámica de los emigrantes, ampliando las categorías de los beneficiarios de las repatriaciones asistidas (más de 7.000 desde 1991 hasta hoy con la asistencia de la OIM), y previendo cierto soporte económico para la reintegración de quienes colaboran para su identificación.

Fuente/Autor: Agencia Fides

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