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Mundo Misionero Migrante

Mejor me hubieran matado

27 de enero de 2020

Miembros de la `Mara Salvatrucha` asaltaron el tren donde viajaba Néstor, y por no traer dinero lo arrojaron del vagón, el cual le cortó la pierna.

Tapachula , Chis.

Con la pierna izquierda destrozada por las ruedas de acero del ferrocarril, el migrante hondureño José Néstor Ávila Bustillo suplicaba a los miembros de la Mara Salvatrucha 13 que momentos antes lo arrojaran del tren en movimiento, que lo mataran.

El pasado 24 de marzo, José Néstor viajaba en uno de los furgones del tren junto con cinco migrantes centroamericanos. Su anhelo era llegar a Estados Unidos para mejorar su condición de vida.

Recuerda que eran como las dos de la madrugada cuando unos 20 mareros que portaban armas de fuego y machetes empezaron a asaltar a la gente que viajaba en el ferrocarril. “Se escuchaban disparos, tres de ellos llegaron hasta el furgón donde estábamos nosotros y nos exigían que les diéramos el dinero, nos buscaron en la ropa, pero como no encontraron nada, uno de ellos dijo que nos mataría, pero decidieron arrojarnos del tren en movimiento”, relata con tristeza.

“Mi pierna fue molida por el tren; quería morirme, me sentí decepcionado, quise caminar y no pude, me jale fuerte la pierna y me la arranqué porque sólo la detenía un pedazo de piel”, dice, mientras sus ojos se llenan de lágrimas.

“Yo gritaba, entonces los mismos mareros que asaltaron el tren llegaron donde estaba tirado, les supliqué para que me mataran, pero dijeron que no podían, que traerían a otros migrantes que también habían arrojado del ferrocarril para que me ayudaran”, señala.

Abunda que, amenazados por los maras, 10 migrantes improvisaron una camilla hecha de palo y sus camisas, y lo sacaron hasta la carretera, donde una persona caritativa los trasladó en su vehículo hasta el hospital de Arriaga.

José Néstor que se dedicaba a la agricultura en Honduras, se recupera en el albergue Jesús, el Buen Pastor. Dice estar decepcionado de la vida y lo único que desea es morir.

En uno de los cuartos también se encuentra Deris Marel Morales Mancilla, de 14 años de edad, originario de Tegucigalpa, Honduras, quien perdió el brazo derecho al caer del tren en marcha el pasado 9 de abril.

¿Por qué saliste de tu país?

Quería tener mi casita, mis tierras y mandarle dinero a mis papás, somos muy pobres. Miraba a casi todos los de mi pueblo que se iban a Estados Unidos y les va muy bien. Pero yo sólo llegué hasta aquí.

Fuente/Autor: Corresponsal – El Universal

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