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La dictadura del relativismo

27 de enero de 2020

La libertad es muy ansiada por todos, pero vivirla es doloroso.

El 18 de Abril de 2005 al ver la Misa de inicio del Cónclave, escuchaba la homilía de su eminencia Joseph Cardenal Ratzinger (hoy Benedicto XVI) y me atrajo poderosamente la atención una frase de: LA DICTADURA DEL RELATIVISMO.

Después de oírlo y con los días dicha frase daba vueltas en mi cabeza, y hasta más de un feligrés me llegó a preguntar: ¿qué quiere decir eso? Me tome el tiempo y fui a la primera fuente que debemos consultar, un diccionario. Al ver DICTADURA en el diccionario de la Lengua Española, se me daban seis acepciones del término y la última me concordaba con el contexto de la homilía: “Predominio, fuerza imperante”. Lo mismo hice con relativismo, y encontré dos concepciones filosóficas del mismo término que me atrevo a resumir en: “el conocimiento humano sólo tiene por objeto relaciones, sin llegar a lo absoluto” y “la realidad carece de sustrato permanente y consiste en la relación de los fenómenos”. Interesante y actualizante para mis conocimientos, pero aun carecía de concreción para los que me habían preguntado. De ahí me lance a la aventura de interpretar para nuestra realidad, trabajo arriesgado que implica equívocos, pero necesario.

Al hablar de dictadura todos fácilmente caemos en la cuenta de que es algo impuesto por la fuerza, es obligado. Mas ¿una forma de pensamiento como el relativismo se puede imponer? Sí, ha sido la dictadura más sutil que el mundo postmoderno no está ejerciendo, y que la mayoría no se da cuenta. Muchos ya creen que esto es una verdad, cuando simplemente es una deformación de lo que debe ser el pensamiento y la conducta del hombre.

Ya al caer en el relativismo quizás se nos complica más la cosa (pues nos hemos acostumbrado tanto a él), que nos cuesta precisar qué es. Pienso que en palabras sencillas es el parecer de cada quien que se absolutiza, es decir, lo que escuchamos tantas veces “tu verdad no es mi verdad”. Esto que es una forma de pensamiento filosófico, hoy por hoy, se ha transformado en un “modus vivendi” (modo de vida).

Este relativismo se ve expresado en lo cotidiano de nuestro actuar y vivir. Por ejemplo, al vivir en una comunidad queremos hacer lo que nos parece (fiestas hasta muy tarde con el volumen muy alto de los equipos de sonido, deterioro de las áreas comunes, el no cumplimiento de las normas de tránsito, el soborno, la corrupción, etc.). Es sorprendente que en esta era tan tecnológicamente avanzada, donde física y virtualmente podemos estar más cerca, cada día hay más soledad e individualismo: “Mi verdad no es tu verdad”.

Este es el tiempo de la intolerancia, donde no soportamos al otro o no nos compadecemos de él, o en clave cristiana no perdonamos. Este es el tiempo de más divorcios, pues no se soportan. Hay más abortos pues tengo derechos sobre mi cuerpo. Hay más asesinatos hasta por un par de zapatos (lo quería y punto…). Todo esto y muchos otros males ¿por qué?, por que lo que pienso es la verdad de mi vida.

La reconciliación entre pueblos, grupos y personas se torna más difícil por que cada uno se ha atrincherado en su postura o punto de vista (su verdad) y nadie quiere ceder. Y para no ceder esgrimimos argumentos en infinito: ¿dónde que yo? ¿y mi persona como queda? mi orgullo no me lo permite, no puedo ceder, es una traición, mi autoestima se vería afectada, yo soy así y no voy a cambiar.

En esta DICTADURA DEL RELATIVISMO es cuando hay más suicidios, drogadicción, promiscuidad sexual y otros males que se están expandiendo. El hombre de hoy tiene más que el de ayer, pero se siente más vacío y sin sentido que nunca. Más CONFORT pero menos TRANQUILIDAD.

En este tiempo el mensaje del Evangelio de Jesús adquiere una relevancia inigualable, pues él no sólo nos dice donde esta la verdad, sino que llena de sentido nuestra vida. Mas este evangelio no puede quedarse en meras construcciones de fonéticas del lenguaje humano (puras palabras), sino que debe ser mostrado con nuestro actuar diario. La tranquilidad, la solidaridad, el respeto, el buen vivir, el ser buenos ciudadanos, el perdón, la tolerancia, etc. son expresiones concretas del evangelio hoy día. Son las armas que debemos tener en esta lucha por derrocar a tan gran dictador que ya no sólo se ha apoderado de nuestra mente, sino que está haciendo estragos en nuestro corazón. El hombre de hoy grita por la libertad y es más esclavo, el Evangelio de Jesús le da su verdadera libertad, el ser un hijo de Dios.

No quisiera terminar sin hacer una referencia bíblica que nos puede ilustrar. La libertad es muy ansiada por todos, pero vivirla es doloroso. Israel al salir de Egipto grito con júbilo que era libre, pero al empezar a sufrir las inclemencias del desierto murmuró contra Dios diciendo que eran mejores las cebollas y la carne siendo esclavos en Egipto, que el hambre que empezaban a padecer en la libertad del desierto.

Esto mismo hemos de vivir nosotros al empezar nuestra lucha personal, social y global contra la DICTADURA DEL RELATIVISMO. Por supuesto que sufriremos al empezar a ser más tolerantes y ceder antes las necesidades del otro, nos costará pensar un poco más en el otro que en nosotros mismos y será muy duro tener que ahogar nuestro orgullo y cerrar las heridas de las ofensas del otro para perdonarlo. Pero todo esto valdrá la pena pues en verdad seremos libres y felices. LA VERDAD OS HARÁ LIBRES.

Fuente/Autor: Pbro. Lic. José Antonio Da Conceicao | Fuente: Parroquia de La Natividad del Señor

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