“Hay que hacer el bien, todo el bien posible, y hacerlo de la mejor manera posible”.

Beato Scalabrini
Caminos inseguros
01/27/2020
Dame 5 minutos más, mamá
01/27/2020

Familia

¡Cuenta hasta 10!

27 de enero de 2020

De todas las etapas de nuestra vida, la adolescencia es la más demandante, intensa, divertida e incluso confusa. Así es que en esas situaciones difíciles con tus hijos adolescentes, no te desesperes y trata de entenderlos; además de su mamá, conviértete en su mejor amiga.

De la niñez a la edad adulta

Uno de los principales errores que cometemos los padres con nuestros hijos adolescentes, consiste en seguirlos tratando como niños. Sin embargo, volvamos atrás el tiempo y recordemos cómo nos sentíamos nosotros. En esa etapa por un lado nos creemos dueños del mundo; y por otro los seres más inseguros sobre la tierra.

La adolescencia está llena de descubrimientos y cuestionamientos, tanto de nuestro mundo interno como del externo. Si la relación de los papás con los hijos fue cercana antes de la adolescencia, es muy probable que la etapa sea menos difícil. Por eso es muy importante que desde que nuestros hijos son pequeños, mantengamos una comunicación totalmente abierta con ellos.

Cómo ser amiga de tus hijos

Para convertirnos no sólo en madres, sino en las mejores amigas de nuestros hijos adolescentes, es necesario:

* Escucha con atención todo lo que tus hijos te comunican.

* Mantén siempre una mente abierta hacia sus nuevos conceptos y sugerencias.

* Nunca te burles de sus ideales, temores, juicios, sentimientos, exageraciones. Es lo peor que puedes hacer.
Evita las bromas acerca de su físico: complexión, estatura, frenos, etc. recuerda que en esta etapa una gran inseguridad los invade.

* Respeta al máximo su privacidad. Toca antes de entrar a su habitación y evita escuchar sus conversaciones telefónicas.

* No te obsesiones con el desorden de su habitación, es normal a esa edad, y si nos la pasamos discutiendo sobre eso ocasionaremos un distanciamiento seguro.

* Ante algún indicio de tristeza debes estar siempre alerta. La depresión es muy común en esta etapa y puede ser un síntoma de problemas mayores, como drogadicción o alcoholismo.

* No critiques a sus amigos, lo mejor es encontrar una alternativa inteligente para comunicarles que esa amistad no les conviene.

* Prepárate para cualquier cuestionamiento, crítica, y evaluación. Los adolescentes incluso llegan a confrontarnos con sus valores y acciones, sin embargo es totalmente normal y, tenlo por seguro, pronto pasará.

* Ten en cuenta que los límites son muy importantes, porque se convierten en una guía que nuestros hijos piden a gritos. Es muy importante que seas firme con ellos para que respeten las reglas de la casa.

Y recuerda…

En esta etapa lo que más necesitan nuestros hijos es amor, nunca los hagas sentirse inferiores; al contrario siempre festéjales sus triunfos y enséñalos a aprender de sus errores.

Fuente/Autor: Sylvia Villarreal de Lozano

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *