La primera palabra de la vocación es gratitud.

Papa Francisco
03/12/2020

Enséñame a rezar de nuevo

Yo antes he tenido más ternura dentro de mi, Señor. Y creo que Te he amado con mayor fidelidad que ahora. Tú me conoces mejor que yo. Sabes entonces la causa que me alejó de aquella inocencia con la cual te amaba sin reservas y nunca huía de Ti. Pero ahora me veo con tantos proyectos, trabajos e ideas, tantas cosas por hacer, tantos horarios, encuentros y compromisos, que me siento pesado, y espiritualmente lento. No tengo la virtud de aquéllos que se extasían en silencio, pensando simplemente en tu misericordia siempre viva, siempre actuante, siempre amiga y paterna. Sé que necesito de Ti, mi Dios; pero actuó como si no tuviera. Paso los días sin hablar contigo, siempre ocupado, […]
03/12/2020

Detenerse!

¡Que bueno es detenerse!… Señor, me gustaría detenerme en este mismo instante. ¿Por que tanta agitación? ¿Para que tanto frenesí? Ya no se detenerme. Me he olvidado de rezar. Cierro ahora mis ojos. Quiero hablar contigo, Señor. Quiero abrirme a tu universo, pero mis ojos se resisten a permanecer cerrados. Siento que una agitación frenética invade todo mi cuerpo, que va y viene, se agita, y me hace esclavo de la prisa. Señor, me gustaría detenerme ahora mismo. ¿Por qué tanta prisa? ¿Por qué tanta agitación? Yo no puedo salvar al mundo. Yo soy apenas una gota de agua en el océano inmenso de tu maravillosa creación. Lo verdaderamente importante es buscar tu Rostro. Lo verdaderamente importante es detenerse de […]
03/12/2020

Por mis compañeros

Señor: paso tantas horas junto a mis compañeros y, sin embargo, me doy cuenta que los conozco muy poco. El afán de cada día no nos permite conocer nuestros problemas, nuestras alegrías. ¡Y pensar que todo el día luchamos para terminar los mismos trabajos, resolver los mismos desafíos, y sacar adelante los proyectos! Hoy te pido por mis compañeros, Señor. Por los que se afanan como yo en la misma tarea, y hacen conmigo los trabajos de cada día. Perdón por mi olvido, y mi indiferencia escondida tras las prisas y los trabajos urgentes, por no darles las gracias, por ver solamente mi cansancio, por vivir junto a ellos como extraños. Gracias Señor, por mis compañeros, por su compañía y […]
03/12/2020

Tengo una misión

Dios me ha creado para servirle de un modo definitivo; me ha encomendado a nadie más. Tengo una misión: soy un eslabón en una cadena, un vínculo de unión entre las personas. El no me creó para nada: haré el bien. Haré su trabajo. Aunque no es esa mi intención, seré un ángel de la paz, un predicador de la verdad en el mundo con tan solo respetar sus mandamientos. Por lo tanto, confiare en Él; donde quiera que esté, del modo que esté, no puedo ser nunca rechazado. Él no hace nada en vano, y sabe quien es. Amén.