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Mundo Misionero Migrante

Arellano, de santuario a albergue en México

27 de enero de 2020

Hacia las 10 p.m. fue deportada por ICE a Tijuana.

Hacia las 10 pm fue entregada por los agentes de la Oficina de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) a funcionarios del Instituto de Nacional de Migración (INM), revelaron a La Opinión fuentes oficiales que pidieron mantener su nombre en reserva.

El Cónsul de México en SanDiego, California, Luis Cabrera Cuarón. fue el encargado de acompañar a Arellano en sus últimos pasos en Estados Unidos, cumplido el trámite de la deportación.

Como aspecto curioso, dijo la fuente, Arellano no fue deportada por la puerta en la frontera por donde Inmigración suele entregar a los deportados, sino que pasó caminando por el acceso utilizado por turistas que pasan al otro lado de la frontera conocido con el nombre de la ‘Garita de San Ysidro’, en la frontera de California con Tijuana.

Mientras tanto, los miembros del Movimiento Santuario a cuyo cargo estaba Arellano cuando fue arrestada, confirmaron a La Opinión que los congresistas Luis Gutiérrez y Bobby Rush iniciarán el cabildeo para las leyes privadas que presentaron ante el Congreso buscando la legalización de Arellano.

Comienza el final

Arellano, quien desde hace un año se refugiaba en una iglesia de Chicago para evitar la deportación, fue detenida ayer aquí en Los Ángeles luego de asistir a una misa en la Iglesia de Nuestra Se$ñora de los Ángeles.

Alrededor de las 2:15 de la tarde, la camioneta tipo van en la que se dirigía a San José, en el norte de California, fue rodeada por varios vehículos a unas tres cuadras de la Placita Olvera, sobre la calle Main, en el centro de la ciudad.

Ayer mismo por la tarde el Consulado de México en Los Ángeles informó que Elvira Arellano ya estaba siendo trasladada a la frontera.

Emma Lozano, una activista de la organización Pueblo Sin Fronteras, quien acompañaba a Elvira, indicó que fueron unos 15 agentes de la Oficina de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) los que bajaron de los vehículos que los rodearon, unidades que no estaban identificadas como patrullas.

Arellano viajaba a San José para participar en una vigilia por las familias separadas por el ICE y como parte de un recorrido que planeaba hacer por varias iglesias santuarios del país, empezando por Los Ángeles y terminando en Washington D.C. el 12 de septiembre.

Cuando la detuvieron, dijo Lozano, Elvira se mostró tranquila y tuvo un tiempo para despedirse de su hijo Saúl, quien también estaba presente en ese momento del arresto.

“Saúl estaba traumado, un poco asustado, pero Elvira estaba bien fuerte, bien tranquila, le dijo: cálmate Saúl, ellos no me pueden hacer absolutamente nada, tú te calmas y te vas con Emma, luego le dio la bendición y me lo entregó”, contó Lozano, quien se hizo cargo de la custodia del niño de 8 años de edad, quien es ciudadano estadounidense.

Arellano, mexicana de 32 años de edad y originaria de Michoacán, enfrentaba una orden de deportación por ingresar a Estados Unidos de manera ilegal.

“Ella estaba calmada, con sus lentes oscuros, ella estuvo un año en santuario preparándose espiritualmente para este momento, ella fue la más valiente, la más calmada y tranquila en ese momento”, reiteró Lozano.

Walter Coleman, pastor de la iglesia metodista en Chicago donde se refugiaba y quien tam la acompañaba en el momento del arresto, dijo que Elvira estaba preocupada principalmente por la seguridad de su hijo.

“Mostró gran dignidad y valor durante su arresto”, dijo Coleman, quien dirigía la fallida estrategia del viaje de Arellano para que no fuera detectada por el ICE.

En conferencia de prensa afuera del centro de detención del ICE, en el centro de Los Ángeles, Coleman dijo estar preocupado porque no sabían el paradero de Elvira.

El cónsul de México en Los Ángeles, Rubén Beltrán, manifestó también su preocupación porque no pudieron ofrecerle asistencia legal.

“La secretaria de Relaciones Exteriores, Patricia Espinosa, ha estado siguiendo personalmente el desarrollo de estos eventos, he hablado en par de ocasiones con ella y puedo señalar que esta oficina ha enviado comunicación firme al director de inmigración de esta circunscripción (James Hayes) para manifestarle preocupación, porque cuando solicitamos acceso a la detenida Elvira Arellano, se nos informo que ya estaba en camino rumbo a la fron$, ello nos preocupa porque no nos posibilitó darle asistencia consular adecuada ni verificar de la detención, en segundo lugar se solicitó al director que nos informara cómo y en qué circunstancias se había llevado a cabo la detención y cómo su oficina le había informado a la señora Arellano de su derecho de contactar a su oficina consular”, declaró el cónsul Beltrán.

También, dijo el diplomático, expresó a Hayes a nombre del gobierno mexicano que la celeridad de sus operativos no debía ser obstáculo para otorgar asistencia consular ni limitar los derechos de los detenidos.

El pastor Coleman comentó que Elvira había dejado la iglesia santuario de Chicago, donde estuvo refugiada por un año, para moverse por el país y enviar el mensaje de lucha por la legalización de los 12 millones de indocumentados que se estima hay en el país.

“Ella anunció que no podía seguir sentada en la iglesia mientras familias estaban siendo destruidas por las leyes de inmigración”, mencionó Coleman. “Pensaba ir a Washington el 12 de septiembre, y decía que si la iban a arrestar que fuera frente a los hombres y mujeres del Congreso que han fallado en su responsabilidad de arreglar este descompuesto sistema de inmigración”.

En un escueto comunicado, el ICE confirmó la detención de Arellano y su próxima deportación a México, la cual había sido girada por un juez federal de inmigración desde 1997. Arellano era considerada por el ICE como una extranjera criminal fugitiva.

“Arrestar y deportar a extranjeros criminales es una de las prioridades del ICE y esta agencia continuará persiguiendo estos casos vigorosamente”, destaca el comunicado.

Ayer mismo organizaciones defensoras de los inmigrantes iniciaron una vigilia para protestar por la detención de Arellano.

CHIRLA exhortó a la comunidad a tomar acción por este hecho y llamar repetida e insistentemente a la secretaria del ICE, Julie Myers, para manifestar el descontento de estar separando familias. El telefono de Myers es el 202-305-2734.

Fuente/Autor: Jorge Morales Almada/La Opinión

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