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¡Anímate a ser Lectionauta!

27 de enero de 2020

¡Anímate a ser Lectionauta!

Acercarte a Dios por medio de la lectura bíblica te permitirá hacerte discípulo y misionero de Jesús, mejorará tu vida y te constituirá en un líder para el cambio.

Queridos jóvenes, os exhorto a adquirir intimidad con la Biblia, a tenerla en la mano,para que sea para vosotros una brújula que indica el camino a seguir. Benedicto XVI

Amigo, Amiga, quiero invitarte a navegar en las aguas profundas de la Palabra de Dios. Este será un viaje de libertad y de luz para descubrir nuevos horizontes.

La Biblia será la brújula que nos indicará el camino.

Antes de emprender el viaje por la ruta de la Palabra, esperamos que tengas disponibles tus instrumentos de navegación:

•Apertura de corazón,
•Anhelo de conocer más de cerca de Jesús, el Maestro, y
•La alegría y creatividad que caracteriza tu juventud.

También ya tienes a la mano una Biblia, ¿verdad?, así como –obviamente- este Manual que te servirá de apoyo en estos días. Y supongo que ya estás descubriendo los nuevos hermanos que el Señor te regala, porque no este no es un viaje de solitarios sino de amigos que, como los amigos de Jesús, forman comunidad.

Bueno, estos instrumentos deben encontrarse afinados para asumir con decisión el reto de participar en el gran proyecto de Dios para la humanidad. Es un proyecto que genera un estilo de vida, una nueva manera de amar y de servir en sintonía el maravilloso corazón de Dios.

Desde ahora serás un LECTIONAUTA, es decir un navegante del amplio y fascinante océano de la Palabra de Dios. Eres un buscador sediento de la verdad. Poco a poco descubrirás esa verdad en un rostro, verás como su presencia te llena y aprenderás a ajustar tu estilo de vida a la única fuente de formación que es capaz de responder con sabiduría y actualidad a tus interrogantes existenciales.

Jesús pide la más grande riqueza que posees: tu juventud. Él quiere llenarla de gozo y esperanza auténtica, de criterio y discernimiento en tus decisiones. Él no atenta contra tus sueños y anhelos, más bien te invita a volar más alto. Él es respetuoso de tu intimidad y aceptará el latido de fiesta de tu corazón.

Bienvenido, entonces, a esta maravillosa aventura de ser discípulo(a) y misionero(a) de Jesús. Esta es tu oportunidad para demostrarte a ti mismo y demostrarle al mundo que navegar por la Palabra y aprender de ella, también les corresponde a los jóvenes.

Tres convicciones que nos motivan

Ya que tienes la Biblia y el Manual entre tus manos, ten en cuenta lo que sigue.

Este manual parte de tres convicciones:

(1) Que la recepción del texto sagrado, requiere de una inducción a la lectura de la mano de maestros y pedagogos que amablemente de van a ayudar.

(2) Que la Biblia es la mejor amiga para quien camina en las rutas de Dios, ella está hecha para ser tu confidente y una cercanía divina en todos los momentos de tu vida.

(3) Que los ambientes juveniles latinoamericanos, de los cuales tú eres parte, tienen un gran potencial de generación de cambios significativos en la sociedad y que con la experiencia que genera la escucha de la Palabra de Dios estos cambios serán más profundos y concretos.

Es claro que no es suficiente con tener una Biblia. De hecho, muchos la tienen y no la usan. A veces me da la impresión de que andan como errantes en un inmenso desierto sin darse cuenta que tienen el pozo de agua al lado. Quiero proponerte una manera de leer la Biblia diferente, una forma de leer que, en la práctica, es un beber el agua deliciosa y satisfaciente de vida, porque –como dijo Jesús- “Y las cosas que yo les he dicho son espíritu y vida.” (Juan 6,63).

Es así como un discípulo se acerca al regalo divino de la Palabra. Muchas cosas van comenzar a suceder. Sabías esta palabra de Jesús:

“Si ustedes se mantienen fieles a mi palabra, serán de veras mis discípulos; conocerán la verdad, y la verdad los hará libres” (Juan 8,31-32).

Una lectura bíblica en clave de discipulado y encaminada con el método que te vamos a explicar más adelante, conocido como “Lectio Divina”, te permitirá hacerte discípulo y misionero de Jesús, mejorará tu vida y te constituirá en un líder para el cambio.

Jóvenes vigorosos y felices constructores de sociedad a partir de la vida que da Jesús

Los que preparamos este Manual hemos hecho la experiencia y estamos convencidos de que la Palabra de Dios en la Biblia:

(1) Responde a la pregunta por el SENTIDO DE LA VIDA y despierta el potencial creador que Dios le ha dado a todo ser humano. La Palabra de Dios es fuente de vitalidad.

(2) Para una persona como tú, que está en edad de decisiones fundamentales, la luz de la Palabra le ayuda en el DISCERNIMIENTO y lo encamina hacia la madurez.

(3) Ofrece los elementos para CONSTRUIR UN PROYECTO DE VIDA, personal y comunitario, en el seguimiento de Jesús.

Aquí es donde nos encontramos con un REENCANTO DE LA VIDA, de navegar allí donde obtenemos los valores fundamentales que mueven nuestra vida, esto es, los VALORES DEL REINO, y así encaminar la vida desde una OPCIÓN fuerte que abrirá las puertas para la configuración de la vida con Jesús, nuestro amigo.

Y lo propio de la Palabra es encarnarse, hacerse vida. No hay ninguna realidad de la vida humana que la Biblia no pueda enfocar para dar visión sobre los hechos concretos, dando palabras de esperanza e indicaciones para realizar y construir el futuro según Dios.

Una persona que hace esto bien puede llamarse “discípulo-misionero”. Jesús, en el evangelio según Mateo 28,19-20, nos dice que un misionero es un discípulo que forma a otros discípulos:

“Vayan, pues, a las gentes de todas las naciones, y háganlas mis discípulos; bautícenlas en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, y enséñenles a obedecer todo lo que les he mandado a ustedes. Por mi parte, yo estaré con ustedes todos los días, hasta el fin del mundo”

Según esta palabra de Jesús la misión comprende:

(1) La búsqueda misionera de todos los jóvenes en todos los ámbitos en que se encuentren,

(2) la formación de la comunidad, introduciendo a todos los llamados en la vida de familia es característica de la Trinidad,

(3) mediante caminos pedagógicos precisos que educan para la vivencia de las enseñanzas de Jesús en los diversos espacios en los que se mueve el discípulo de Jesús.

La metodología de la “Lectio Divina” nos llevará hasta el corazón de la Palabra de Dios, proporcionándonos lo que necesitamos para el camino del discipulado y la misión.

El camino que va del discipulado a la misión recorre estas cuatro etapas:

el redescubrimiento de Jesús como Maestro,
el llamado al seguimiento,

la formación y

la misión del discípulo.

En cada etapa, además de la respectiva introducción y ejercicio con un texto, se darán abundantes citas para seguir profundizando y encaminando procesos.

Cada uno de textos en los que se propone hacer la “Lectio Divina” tienen como objetivo aportarle al LECTIONAUTA una luz sobre LA VOCACIÓN, recordando en primer lugar que es Dios quien sale a mi encuentro en la persona de Jesús, quien me invita libremente a relacionarme con él y quien me propone una conversión. Esto me lleva a revisar EL ESTILO DE VIDA y a resignificarla desde la persona de Jesús, quien me llama a una radicalidad a partir de la novedad de la predicación del Reino, a sostener una amistad constante con Él e incluso a cargar junto con él la Cruz.

LA MISIÓN Y EL COMPROMISO, son entonces las formas en que se presenta ya de una manera clara cómo una persona evangelizada y evangelizadora.

Así lo vemos en las tres imágenes con las cuales Jesús comparó a un enviado suyo:

(1) Un misionero es un “obrero” (Mateo 9.38)

(2) Un misionero es un “pastor” (Juan 21.15-17)

(3) Un misionero es un “pescador” (Marcos 1.17)

El discipulado se vuelve acción. Pero también es cierto que la oración es una acción, o mejor, la primera y mayor de todas las ocupaciones de un discípulo de Jesús. Porque así también es el Maestro: todo su estilo de vida y su misión se nutrían diariamente de una vivísima relación con el Padre Dios, a quien amaba con todo su ser y de quien también era el Hijo Amado.

En fin…

Esta es la propuesta que te hacemos. ¿Sientes ganas?

Este manual quiere ser un aporte concreto y práctico en este momento especial de la Iglesia Latinoamericana, la cual orienta su pastoral a partir del tema: “Discípulos y misioneros de Jesucristo para que nuestros pueblos en él tengan vida”. De alguna manera, con este manual, ya estamos dando los primeros pasos para la “Gran Misión” en el ámbito juvenil.

Con una perspectiva más amplia, tenemos en vista también el camino de preparación que se está realizando para la Jornada Mundial de la Juventud que tendrá lugar en Sydney-Australia en Julio de 2008, cuyo tema es “El Espíritu Santo y la Misión”

Concientes del tesoro que se nos ha entregado en la Palabra de Dios, por ello nos hemos unido el Centro Bíblico Pastoral para América Latina (CEBIPAL) del CELAM y las Sociedades Bíblicas Unidas (SBU). Así queremos responder decididamente al llamado que ha hecho el Papa Benedicto XVI para impulsar la “Lectio Divina” entre los jóvenes.

Con este propósito hemos trabajado en equipo con Ricardo Grzona, frp; Jaime Fernández y Manuel Tenjo. El CEBIPAL agradece a los donantes de las Sociedades Bíblicas Unidas y a todo su equipo directivo y técnico. El Señor bendiga todas las manos que se ponen a su servicio.

Ahora sí, ¡buen viento y buena mar!

P. Fidel Oñoro, cjm
Director del CEBIPAL-CELAM

Da un click para comenzar este primer domingo de Adviento (28 de Noviembre) a ser lectionatuta

Fuente/Autor: P. Fidel Oñoro | Fuente: Celam/Lectionautas

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