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Cuando llega el pilón

Imagen JSF
¡Está usted embarazada! Para María Luisa, esta frase resultó ser lo mismo que recibir un balde de agua helada, que a sus 44 años todo esperaba, menos ser mamá de nuevo. Ella pensó que se trataba de la tan platicada menopausia que algunas de sus amigas comenzaban a experimentar.

Salió del consultorio médico sin poder decir palabra y, una vez en su casa, no sabía cómo abordar a su marido. Armándose de valor, se lo dijo y, como ella esperaba, su esposo resultó más sorprendido que ella. Sus hijos, ya en plena adolescencia, estaban encantados al saber la noticia. Con el paso de los días habían comenzado a asimilar la idea, y aunque sabían que la vida de la familia cambiaría, tanto padres como hermanos esperaban con ilusión la llegada del nuevo miembro de la familia.

Este caso se repite a diario, y algunas mujeres piensan que ya no están en condiciones para ser madres aunque biológicamente aún sean capaces de procrear hijos. Se dice con frecuencia que es peligroso tener hijos después de los 30 años, pero por lo general las madres que dan a luz después de su tercera década tienen hijos tan sanos como las de veintitantos años.

En efecto, las mujeres a esta edad por lo general son una mezcla de madres y abuelas, que sin duda harán que su nuevo pequeñín crezca más feliz que los hermanos que nacieron hace década y media, pues los temores de los padres cuando son más jóvenes por lo general son más que de quienes ya tienen algo de camino andado.

El bebé tiene varios papás o mamás. Aquí encaja muy bien la frase de un educador muy famoso que decía: Si quieres educar bien a tus hijos, dales hermanos, y en casos como éstos es verdad, ya que el aprendizaje es tanto para los hermanos mayores como para los pilones.

El lado positivo.

De los padres:
-Los padres tardíos por lo general se sienten rejuvenecidos con la llegada del bebé y comenzar otra vez les da la oportunidad de vivir por segunda ocasión aquella añorada etapa de cuando los hijos mayores nacieron.
- Los padres se sienten más relajados para educar al pilón, y aunque unos dicen que los agarraron cansados, en realidad es que ya tienen experiencia para ver las cosas realmente como son y ya saben cómo reaccionar ante las diferentes etapas de crecimiento de los hijos.
-Reúne más a la familia, puede decirse que es el pretexto que todos buscaban para estar juntos de nuevo y se comparten momentos muy gratos alrededor de los juegos y las gracias del bebé.

De los hermanos:
- Tener un hermano mucho más pequeño da la oportunidad a los hermanos de regresar a la infancia y jugar con el pequeñín aquellos juegos que tanto divertían. Para muchos es como tener un muñeco de verdad en casa.
- Participar en la educación y atención del pequeño da la oportunidad a los hermanos mayores de ser más responsables, y también el nuevo hermanito ejercita en gran medida la paciencia de los hermanos mayores.
- Ayuda en la autoestima de los hijos mayores, pues resultan ser los ídolos del benjamín - para él sus hermanos son lo máximo.

Del hijo pilón:
Ser el hijo pilón podrá tener sus desventajas pero también tiene su lado bueno. Para estos miembros de la familia siempre hay muchos elementos de dónde echar mano.

-Tienen más atención tanto de los padres como de los hermanos. Se convierte en el miembro más importante para cada uno.
- Los hijos tardíos gozan de muchos privilegios que los hermanos mayores no gozaron. A ellos sí se les permite dormir en la cama de papá y mamá, comer frente al televisor, hacer la tarea después de las 8 de la noche y comer alimentos chatarra.
- No son hijos solitarios. Tienen a sus demás hermanos y, por la diferencia de edades, son niños más independientes y tienen la oportunidad de sentirse hijos únicos y a la vez tienen más hermanos.
- Tienen más ejemplos a seguir (papás y hermanos). A demás, nunca les falta ayuda para realizar sus tareas, quien los lleve a pasear o pase a recogerlos a la casa de algún amiguito.
- Incluso, cuando por algún motivo los padres no pueden hacerse cargo de la educación del hijo más pequeño, ya sea por causa de enfermedad o por problemas económicos, pueden ser los hermanos quienes ayuden a sacar a este niño adelante.

El ser padres de nuevo es una gran sorpresa, sobretodo cuando han pasado varios años desde el nacimiento del último bebé. Sin embargo, no escatimemos el amor y cariño que debe recibir de parte de todos. Preparémonos para que se sienta bien recibido el día que llegue a nuestra familia.





Por  Raquel Rdz. de Estrada

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